Los grupos Falabella y Cencosud cerraron 2025 con ganancias por US$ 1.485 millones y US$ 419 millones, respectivamente. Ambas destacaron una mejora en su rentabilidad. Y las dos compañías, de las más grandes del comercio de América Latina, terminaron con un menor número de trabajadores respecto al año anterior.
Falabella -ligado a las familias Solari, Del Río y Cúneo- cerró el año pasado con 79.848 trabajadores, repartidos entre sus operaciones en Chile, Perú, Colombia, Argentina, Brasil, México y Uruguay, una baja de 1,2% (1.030 personas menos) respecto a 2024.
En 2017, este grupo llegó a emplear 104.802 trabajadores, lo que, al compararse con el cierre del año pasado, equivale a 24.954 personas menos.
En el caso de Cencosud (controlada por la familia Paulmann y con negocios en Chile, Argentina, Perú, Colombia, Brasil y Estados Unidos), terminó el año pasado con 117.170 trabajadores, una baja de 4% (4.354 trabajadores menos) respecto al ejercicio anterior. Su máximo nivel de contratación fue en 2012, cuando terminó con 157.967 trabajadores. Frente al cierre del año pasado, son 40.797 empleados menos.
Con todo, ambas compañías han reducido sus dotaciones en más de 65 mil trabajadores desde sus máximos niveles de contratación de cada una.
24.954 trabajadores menos tiene la dotación de Falabella. 40.797 empleados es lo que ha bajado el personal de Cencosud.
Al igual las grandes compañías del retail a nivel mundial, las mencionadas empresas chilenas han implementado con fuerza el comercio electrónico, lo que requiere menos personal de atención al cliente en tienda. A esto se suma el auge de la autoatención, el cierre de locales ineficientes y la automatización de procesos.
Al se consultada por Diario Financiero, desde Falabella apuntaron a una mayor eficiencia y productividad en sus negocios. “La evolución de los equipos de Grupo Falabella responde a un proceso natural dentro una organización que se ha vuelto más efectiva, apoyado en la implementación de herramientas tecnológicas, y optimización de procesos, lo que nos ha permitido operar con mayor eficiencia y productividad, fortaleciendo al mismo tiempo nuestra propuesta de valor hacia los clientes”, dijo la empresa.
En juicios laborales en Chile, por supuestos despidos injustificados, los abogados de Falabella han explicado que, desde el año 2021, la compañía ha desarrollado un proceso de restructuración de cargos al interior de sus tiendas, en atención a la evolución de las necesidades operativas y de la experiencia de compra que demandan los clientes, proceso que se ha implementado bajo el modelo denominado “Tienda del Futuro”.
En el marco de dicho proceso, dijo la empresa, se realizaron instancias de trabajo y presentación del modelo con federaciones, sindicatos, equipos de tienda y de oficina central, con el objeto de evaluar una estructura de cargos que permitiera abordar de manera integral el asesoramiento y atención de clientes.
Como resultado de estas instancias, según la empresa, se advirtió la existencia de múltiples cargos que, aun teniendo denominaciones distintas, desarrollaban funciones similares o sustancialmente equivalentes, pero con diferentes esquemas remuneracionales y de incentivos, lo que -dijo- justificó avanzar hacia una estructura más uniforme.
“Es así como, desde el año 2023, en algunas tiendas de mi representada -incluida la tienda Falabella Alto Las Condes- se implementó el modelo Tienda SAE, que implicó la eliminación de cargos anteriores, tales como Vendedor, Cajero-Empaque y Asesor de Compras, cuyas funciones fueron absorbidas por el nuevo cargo de Asesor de Clientes”, detalló el conglomerado, tras lo cual destacó: "Bajo este nuevo cargo, se implementó un esquema de remuneración variable principalmente grupal, distinto al que históricamente se aplicaba a los Vendedores, quienes percibían comisiones de manera individual por las ventas personales registradas bajo su código”.
La regulación
Cencosud no quiso participar de este reportaje. No obstante, en juicio laborales vigentes en Chile, también por supuestos despidos injustificados, la compañía dijo que la evolución del comercio a nivel nacional ha implicado modificaciones sustantivas en los patrones de consumo y en las expectativas de los consumidores, configurando un nuevo contexto económico-comercial.
Por esto, la firma dijo que se vio obligada a adecuar su modelo operativo y comercial, adoptando diversas medidas orientadas a preservar su posición competitiva.
Durante los últimos años, dijo que ha debido enfrentar un proceso de profunda revisión de sus estructuras operativas y procedimientos internos, impulsado principalmente por lo que denominó cambios normativos de alto impacto en la legislación laboral chilena y por un entorno económico más desafiante para el comercio minorista.
“Uno de los principales hitos regulatorios –que ha repercutido en el comercio - fue la entrada en vigor de la Ley 21.561 (Ley 40 Horas), que redujo gradualmente la jornada ordinaria semanal desde abril de 2024”, dijo Cencosud.
Sostuvo que este cambio obligó a replantear la planificación de turnos, los esquemas de descanso y la distribución de dotaciones por sala, asegurando simultáneamente que la reducción de horas no implicara una disminución de remuneraciones, tal como exige la normativa.
La compañía explicó que, en la práctica, esto significó rediseñar los cuadros de personal, reforzar los sistemas de control de asistencia y evaluar la conveniencia de incorporar microturnos y personal de apoyo temporal para cubrir horarios críticos como fines de semana y festivos.
“A lo anterior se sumó el aumento del salario mínimo a $ 500.000 en 2024 y $ 529.000 en 2025, lo que generó una presión sostenida sobre los costos laborales directos y las bandas salariales intermedias”, afirmó la empresa.
Luego, la compañía se refirió a su estrategia de digitalización y omnicanalidad, orientada a integrar de forma más eficiente las operaciones en tienda y en línea, lo que -dijo- exigió redefinir funciones, capacitar personal y ajustar los perfiles de contratación hacia competencias tecnológicas y logísticas.
“El efecto conjunto de estas transformaciones ha derivado en una racionalización de trabajadores entendida no como una reducción abrupta, sino como un proceso de reestructuración orientado a mejorar la productividad por hora trabajada y a garantizar que cada unidad de negocio opere con dotaciones ajustadas a lo requerido”, sostuvo la empresa.