Lo que debía ser una reunión temprano este martes para seguir coordinando el traspaso de mando entre la administración de Gabriel Boric con la de José Antonio Kast terminó abruptamente.
Y luego de apenas 20 minutos, fue el propio actual mandatario quien bajó hasta el patio de Los Naranjos en el Palacio de La Moneda para comunicar que, debido a una exigencia de Kast, se suspendieron las reuniones posteriores que estaban consideradas entre diversos ministros.
El ambiente previamente ya se había tensionado con una entrevista del mandatario en Mega este lunes, donde señaló que había comunicado a Kast que la situación del cable chino estaba pendiente antes de que estallara la polémica el viernes 20 de febrero. Sin embargo, el futuro ministro del Interior, Claudio Alvarado, salió anoche a desmentir tal afirmación, señalando que no se ajustaba a la verdad y no fueron advertidos del tema.
Boric, acompañado de algunos de sus ministros, sostuvo la mañana de este martes que “acabamos de tener una reunión con el Presidente electo José Antonio Kast. El objetivo era tener una reunión primero con él y después con ministros sectoriales para tratar diversos temas. Y dada la controversia que desgraciadamente se ha generado en las últimas horas, tengo el deber como Presidente de la República de dar cuenta específica de la sucesión de los hechos para aclarar cualquier duda”.
La autoridad señaló que el 18 de febrero llamó a Kast para conversar de diversos temas y entre ellos el del cable de telecomunicaciones submarino chino, “puesto que ante una tramitación normal de una solicitud de concesión habíamos recibido amenazas por parte de Estados Unidos, que ya todos conocen y que me parecía prudente y se lo señalé explícitamente que una decisión de estas características, dado lo geopolíticamente sensible que era, debía ser conversado entre la administración saliente y la administración entrante”.
Agregó que “posteriormente, el día viernes 20 de febrero, de manera intempestiva, nos enteramos de la sanciones que Estados Unidos había impuesto a tres funcionarios de nuestro Gobierno -entre ellos el ministro Juan Carlos Muñoz-. Ese mismo día, estando en Rapa Nui estando en actividades de trabajo en la isla, traté de comunicarme insistentemente con el presidente electo José Antonio Kast. Desgraciadamente, eso no por motivos de comunicación, sino por falta de voluntad de la contraparte, no fue posible”.
Visiblemente molesto, el jefe de Estado indicó que “por parte de nuestro Gobierno, y quiero ser muy claro en esto, siempre ha existido la voluntad de que este traspaso sea impecable, entregando en todo momento toda la información para cumplir con una tradición de Estado, que es que las políticas en Chile, en particular las relativas a las relaciones internacionales, pero también muchas otras, tienen continuidad”.
Afirmó que “desgraciadamente el Presidente electo ha llegado a esta reunión exigiéndome que me retracte de los dichos de que yo le había informado respecto de esta situación antes. Y como eso es falso, y no lo voy a hacer, decidió que las siguientes bilaterales no sucedieran”.
Agregó que “acá claramente hay una estrategia de cómo llevar adelante esto. Como Gobierno seguimos plenamente disponible por el bien de Chile, que es lo que a mí por lo menos me convoca a tener todas la reuniones que sean necesarias, con toda la transparencia que corresponde, en todos los temas para poder realizar un buen traspaso que está a la altura de lo que Chile se merece”.
Sin embargo, indicó que “hemos visto una actitud distinta. Espero que esta se modifique en la semana que queda. Lo que hemos visto es que va a haber acusaciones de mentira, de falta de información. Yo les digo: todo eso es falso. Acá están nuestros ministros, acá estoy yo, y a los chilenos y chilenas les doy mi palabra que en todo momento por parte de nuestra administración ha existido plena disposición y seguirá existiendo hasta el 11 de marzo de que el traspaso sea absolutamente transparente e impecable y seguiremos trabajando en esa línea”.
Boric revela los otros temas tratados
El Presidente Boric detallo ante los medios que el día miércoles 18 de febrero llamó al Presidente electo, José Antonio Kast, para señalarle que tenía diversos temas que conversar con él, entre ellos, “la situación de la comisión de verdad, respecto a los abusos cometidos en el Sename, que requiere una continuidad, puesto que esta comisión extendió el plazo de funcionamiento”.
Agregó que “en segundo lugar, la situación en la macrozona sur y la continuidad que tenían que tener las propuestas de la Comisión de Paz y entendimiento; y en tercer lugar la situación de los migrantes que habían entrado de manera irregular y el proceso de empadronamiento y cuál eran los pasos a seguir respecto de esto, que me parecía que era una decisión que había que tomar en conjunto y que principalmente le iba a corresponder a su administración”.
A lo anterior sumó que “además la situación del cable chino, puesto que, ante una tramitación normal de una solicitud de concesión, habíamos recibido amenazas por parte de Estados Unidos, que ya todos conocen; y que me parecía prudente y se lo señalé explícitamente, que una decisión de estas características, dado lo sensible que geopolíticamente era, debía ser conversado entre la administración saliente y la administración entrante”.
Se espera que Kast entregue su versión de lo sucedido en un punto de prensa programado para las 11:00 horas en la llamada "Moneda Chica", donde se ubica su centro de operaciones en Las Condes.
“La llamada”
Más tarde, fue el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, quien salió a explicar la cronología de los hechos y el motivo de la controversia. “Lamentamos la decisión del presidente electo, José Antonio Kast, de retirarse de la reunión que estaba agendada entre el Presidente Gabriel Boric y sus respectivos equipos”, comenzó.
Según detalló, en la cita estaba previsto que se se abordaran temas, sin embargo, el tema que ocupaba la agenda era el cable chino y las decisiones que se tienen que tomar coordinadas entre ambos gobiernos.
Desde el Ejecutivo saliente calificaron el episodio como una señal negativa en el marco del traspaso de mando: “Consideramos que es una mala señal respecto del diálogo que requiere nuestro país en una democracia a la cual todos debemos contribuir”, sostuvo Elizalde.
El punto de quiebre fue la controversia sobre si Boric había informado o no previamente a Kast respecto del cable submarino con China y la advertencia de Estados Unidos.
“El Presidente Kast le pidió que se retractara al Presidente Boric respecto a que hubieran conversado el tema del cable chino. Sobre esto queremos ser explícitos: nosotros siempre nos la vamos a jugar por la verdad”, dijo.
Elizalde relató que el Presidente Boric recordó una conversación telefónica sostenida el 18 de febrero con Kast.
“El Presidente Boric le señaló y le recordó que el 18 de febrero habían tenido una conversación de 16 minutos en que el Presidente Boric le había planteado la necesidad de reunirse para abordar una serie de temas y uno de los temas decía relación con el cable chino, informándole que esta es una decisión que tenía que ser coordinada entre el Gobierno en funciones y el nuevo Gobierno, y que había una advertencia o amenaza del Gobierno de Estados Unidos de aplicar sanciones en caso de que este proyecto prosperara”.
Según comentó el ministro del Interior, el contacto telefónico ocurrió antes de que se conociera la sanción aplicada por el gobierno de Estados Unidos al ministro de Transporte, Juan Carlos Muñoz.
De acuerdo con la versión entregada desde el Palacio de La Moneda, tras la crispada conversación, ambos mandatarios concurrieron al Salón Amarillo, donde estaban presentes ministros en ejercicio y futuras autoridades. Es ahí donde, según su versión de los hechos, el presidente Boric informó la decisión de Kast.
“El Presidente Kast reconoce la llamada del 18 de febrero y reconoce que en esa llamada el Presidente Boric le informó que tenían que conversar el tema del cable chino con la necesaria coordinación entre ambos gobiernos y que había una amenaza o advertencia del Gobierno de Estados Unidos al respecto", dijo Elizalde.
Y agregó: "Ante esa situación, el Presidente Boric no podía retractarse un hecho que había acontecido y producto de que esa retractación no se produjo, entonces el Presidente electo tomó la decisión que había sido informada antes de retirarse de la reunión”.
Elizalde insistió en que eran "muchos los testigos que estuvimos ahí presentes”.
Además, sostuvo que la reunión originalmente fue solicitada por Gabriel Boric y no el Presidente electo, que tras la inducción con Contraloría había hecho saber su exigencia de reunirse con el mandatario saliente: “Hace pocos días atrás se señaló que esta reunión que se iba a realizar hoy había sido el resultado de una exigencia de la Oficina del Presidente Electo, cuando esta reunión había sido solicitada por el Presidente Boric”.