A nueve días del cambio de mando, múltiples son las expectativas y propuestas –provenientes de todos los sectores políticos– para equilibrar las cuentas fiscales del país, luego de que en 2025 se incumpliera por tercer año consecutivo la meta de balance estructural.
El exministro de Hacienda en el segundo Gobierno de Sebastián Piñera, Ignacio Briones, cree que los procesos deben mirarse en el mediano y largo plazo.
En un conversatorio relativo a las aproximaciones y desafíos para consolidar la estrategia de desarrollo productivo de Chile, Briones fue enfático en que se debe perder el miedo a políticas de largo plazo si se quieren tener resultados positivos. Además, y a modo de ejemplo, aprovechó la cita para celebrar el cambio de postura del Gobierno de Boric respecto a temáticas como la extracción minera o la regulación en base a leyes de explotación del litio y salares, la que “era imposible de prever hace cinco años”, afirmó dentro de su intervención.
Posterior al seminario, el economista conversó con Diario Financiero, donde compartió su mirada respecto a diversos temas país que van a marcar pauta en la administración entrante de José Antonio Kast.
”Yo espero que el Gobierno (entrante) tenga el carácter para hacer reformas estructurales”
Equilibrio fiscal
En la búsqueda de recuperar el equilibrio fiscal, el exsecretario de Estado defendió la necesidad de ajustar el gasto público, uno de los ejes del nuevo Gobierno, lo que definió como una “inevitable y bien agresiva” medida que implementará el nuevo ministro Jorge Quiroz. Esto, ya que el incumplimiento de la meta presupuestario trajo consigo una pérdida de la credibilidad en la institucionalidad fiscal, la que se ha “depreciado con incumplimientos sistemáticos” y que ha decantado en comprometer “gastos que no bajan respecto a ingresos imaginarios que no tenemos”.
Briones también precisó cuáles son los “bolsones de malos gastos”, tales como las ahora reguladas licencias médicas, la evasión al transporte público y la asignación de programas sociales, lo que en palabras del exministro hacen que sea “mucho abuso el que entra”.
Es en ese sentido que el fundador de Evópoli propuso reorganizar las finanzas del Estado, ya que, “al igual que en una familia, los países no pueden vivir con cuentas desordenadas”.
En esa organización, Briones puso sobre la mesa la idea de hacer un compromiso en el gasto público. “Si el gasto crece menos de lo que crece el PIB tendencial, se sigue que el déficit estructural va a ir bajando por la sencilla razón de que el denominador, el PIB tendencial, crece más rápido que el gasto”, precisó.
Administración de recursos
Otra de las ideas del ex ministro de Hacienda es que una vez el recorte se traspase e internalice en el Presupuesto, reduciendo el gasto, nazca un Fondo de Ahorro Fiscal, validado por el Consejo Fiscal Autónomo (CFA), para que este regule los próximos presupuestos una vez creado. La idea, según explicó es que “básicamente le diga a los parlamentarios mire, estos son ahorros que se hicieron (a partir de los recortes), son permanentes, son de este monto y en consecuencia, allí es donde la línea de base que era 100 para discutir el presupuesto, ahora pasa a ser 90”, ejemplificó Briones.
Con esta idea, busca redestinar el ingreso que significan los recortes fiscales, para que estos "se traduzcan en menor gasto, y no sencillamente que esos ahorros permitan que el gasto se mantena igual comprando más cosas", explicó.
Imacec
Respecto a la cifra del Imacec de enero, que anotó una disminución anual del 0,1%, el ex candidato en las presidenciales de 2021 afirmó que el país vive una desaceleración en la actividad económica, y que por ende se tiene que buscar la posibilidad de crecer más allá del 2%.
Desde su mirada, en el crecimiento del Imacec “no hay magia”, y que por ello se deben “hacer reformas estructurales. Los permisos son una de ellas, pero hay otra. La reforma del empleo público es funcional a crecer más. Yo espero que el Gobierno (entrante) tenga el carácter para hacer reformas estructurales”.
Son justamente esos cambios los que en sus palabras “generan incentivos en los agentes económicos para que inviertan más, para que emprendan más, para que produzcan más y para que crezcamos más”.