Durante 2025, la división El Teniente registró una caída en su producción, que coincide con el derrumbe ocurrido el 31 de julio de ese año, el más grave en tres décadas. Según Cochilco, la extracción de cobre de la mina alcanzó las 310.200 toneladas anuales, el nivel más bajo desde 2003.
En términos mensuales, el impacto del accidente se reflejó con claridad: la producción pasó de 30.500 toneladas en julio a 11.500 toneladas en agosto, coincidiendo con la paralización del sector Andesita, área de El Teniente donde se produjo el desplome de la galería.
En conversación con DF, el presidente del directorio de Codelco, Máximo Pacheco, afirmó que el sector Andesita se mantiene paralizado. El directivo explicó que la mina cuenta con un programa de producción que proyecta alrededor de 60 mil toneladas anuales de cobre fino, pero advirtió que “ha sido un proceso extraordinariamente complejo, difícil, porque tiene muchas lecciones aprendidas. Por lo tanto, nos hemos cuidado de hacer un retorno seguro, que es la prioridad que tenemos hoy día como división”.
Respecto a las condiciones de seguridad Pacheco subrayó que "la mina se va transformando con la propia operación, lo que nos obliga siempre a estar en un proceso de mejoramiento continuo de nuestra seguridad", afirmó.
Por su parte, el gerente general de El Teniente, Claudio Sougarret, indicó a DF que actualmente la producción de la división se mantiene en torno al 70% de la capacidad que tenía antes del accidente. Según explicó, el retorno al 100% ‘“será un proceso lento”. En ese contexto, el ejecutivo sostuvo que “hoy por hoy, esto no va a ser menos de cinco años que se va a mantener en esta condición”.
Estas definiciones ocurrieron en el marco de la presentación del piloto de gestión de biodiversidad que Codelco desarrolló junto a Lemu, startup chilena.