Telefónica finalmente puso fin a 35 años de historia en Chile y concretó la enajenación de sus activos locales tras un largo y bullado proceso de venta.
Este martes, dio a conocer a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) de España la venta de sus activos chilenos al holding francés NJJ y a la teleoperadora luxemburguesa Millicom por US$ 1.215 millones, equivalente a unos 1.030 millones de euros.
Junto con esto, informó que la operación incluye un pago adicional de US$ 150 millones (unos 126 millones de euros al tipo de cambio actual), condicionado a la posible ocurrencia de determinados eventos -que se mantienen bajo reserva, por ahora- en el mercado chileno.
Además, el acuerdo estipula un desembolso en efectivo de US$ 50 millones (unos 42 millones de euros) a concretar al cierre de la operación y un importe aplazado de US$ 340 millones (286 millones de euros) que será materializado en base a los resultados financieros de Telefónica Chile.
El grupo ibérico detalló que la deuda financiera neta de Telefónica Chile a 31 de diciembre de 2025 es de 479 millones de euros, unos US$ 570 millones. Ello, luego de traspasar la participación en el negocio de fibra óptica Onnet -de 40%- a Telefónica Internacional Holding SpA ocurrida, justamente, el mismo día martes, previo al anuncio de esta operación.
La operación, dijo el Grupo Telefónica, “está alineada con su estrategia de salida de Hispanoamérica”.
Las compradoras
La operación consistió en una adquisición conjunta a través de un vehículo controlado en un 51% por parte NJJ y un 49% por Millicom.
En específico, NJJ es el vehículo de inversión personal de Xavier Niel, empresario francés que se ha enfocado en las telecomunicaciones. En total, cuenta con inversiones en el sector en más de 20 países, lo que se traduce en más de 100 millones de suscriptores de telefonía móvil.
A su vez, Niel -junto con su familia, a través de Atlas Investissement- es el mayor accionista de Millicom con más del 40% del capital.
Una de las cláusulas de la operación establece que Millicom tendrá la opción de comprar la participación de NJJ después del quinto y sexto año tras el cierre de la misma. En el caso de no ejercer dicha opción, NJJ podrá adquirir la participación de Millicom en condiciones de precios similares.
El CEO de Millicom, Marcelo Benítez, declaró que “estamos adquiriendo una opción en un mercado grande e importante a través de una estructura bien pensada que limita el riesgo inicial, aísla el apalancamiento y protege completamente a Millicom de posibles recursos. Esto otorga a NJJ y Millicom control operativo desde el primer día y la capacidad de capturar el potencial de crecimiento a largo plazo a una valoración atractiva, sin comprometer nuestra solidez financiera”.
Cabe destacar que para la venta, Telefónica estuvo asesorada legalmente por PPU Legal y por el lado de los compradores, los abogados fueron del estudio Barros & Errázuriz.
Entrada con ímpetu
La frase de Benítez de tomar el control operativo desde el día 1 se ha tomado en serio. Conocedores del deal explican la toma de control de los activos por parte de la luxemburguesa ya está concretada y que no fue necesario que la transacción fuera investigada por la Fiscalía Nacional Económica (FNE).
De hecho, estas fuentes afirmaron que la operación no pasaría por el ente fiscalizador, dado que al tratarse de un comprador que no es incumbente en el mercado, el deal no superaría los umbrales de venta fijados por la Fiscalía que determinan que una operación de concentración deba ser notificada para su análisis.
En ese sentido, los activos que hasta ayer lunes eran del grupo español ya son de NJJ y Millicom. Por esto, de acuerdo a fuentes conocedoras de la interna, el aterrizaje de Millicom no pasó desapercibido durante su primer día y los cambios ya se están dando .
La firma comenzó rápidamente a mover sus fichas en Chile. Tras el anuncio, el CEO de Movistar Chile, Juan Vicente Martín Fontelles, puso fin a su administración -la que estaba fundamentalmente orientada a la enajenación de las operaciones en territorio local- este mismo martes.
Junto con ello, se dio a conocer que la filial chilena ya tiene una nueva gerenta general: se trata de Carolina Vallejo Londoño, ejecutiva con trayectoria al interior de Millicom, quien hasta ahora se desempeñaba como CEO de Tigo en El Salvador.
En cuanto a temas regulatorios, entendidos en la operación afirmaron que aún queda redactar los contratos y traspasos para operativizar el acuerdo pactado, particularmente los cambios de titularidad de las concesiones que poseía el grupo español en el país. Por ahora, el nuevo actor operará bajo la marca Movistar, tal como lo ha hecho en los otros mercados donde también ha adquirido activos de la hispana.
Además, Millicom habría solicitado a Telefónica reducir el pasivo laboral como condición para la compra, debido a que un tercio de los trabajadores de la compañía en el país mantendrían contratos antiguos, que contemplan indemnizaciones sin tope y beneficios laborales significativamente superiores al promedio del mercado.
Fin de una era
Con todo, la transacción pone fin a 35 años de presencia de Telefónica en el país, en los que desempeñó un rol clave en la construcción de la infraestructura de telecomunicaciones y la masificación de la conectividad y el avance de la transformación digital.
No obstante, en la última década el posicionamiento de la empresa había cambiado profundamente debido a la fuerte competencia en el sector. De acuerdo a los datos a septiembre de 2015 de Subtel, hace 10 años Movistar lideraba en participación de mercado tanto en telefonía móvil (37,4%) como en internet móvil (34,9%) e internet fijo (38,2%). En septiembre 2025 Movistar, en tanto, se posicionaba como la segunda telco en telefonía móvil (23,2%) y la tercera en internet móvil (19,0%); solo continuó con su liderazgo en internet fijo, pero con un 10% menos de participación (28,1%).
Distintos expertos del sector tildaron esta transacción como una señal positiva, dado que evita la concentración del mercado, pero recordaron que será “todo un desafío” el ingreso de Millicom a un escenario tan competitivo.
Por su parte, desde Subtel destacaron que “sigue habiendo inversores que creen en Chile y que el sector de las telecomunicaciones en nuestro país es atractivo para la inversión extranjera”.
La autoridad agregó que en los próximos días se reunirá con los nuevos accionistas, pero que estos ya han “garantizado la continuidad operacional, por lo tanto los usuarios pueden estar tranquilos”.
Los otros postores
De acuerdo a El Mercurio, WOM también habría presentado una oferta importante -por US$ 1.000 por los activos locales de Telefónica-, pero además ed ser un precio menor, su condición de operador incumbente fue lo que le jugó en contra de cara a la evaluación final.
Tras en cierre de la transacción a la luxemburguesa, desde WOM afirmaron que "les damos la bienvenida al país".
"Desde WOM evaluamos una oportunidad para expandir nuestro crecimiento más rápido de lo que contemplaba nuestro plan inicial, no obstante, pese a no haberse materializado, seguiremos enfocados en nuestro propósito: llevar conectividad a todo el país, reducir las brechas y ofrecer la mejor experiencia en telecomunicaciones en beneficio de las más de 20 millones de personas en Chile”, concluyeron.
Con esto, el CEO de la compañía, Chris Bannister, agregó que "hace diez años ingresamos a un mercado de cuatro operadores y nos convertimos en el segundo operador, la industria se mantendrá con el mismo número de operadores, solo con un cambio en uno de sus participantes".