Tras casi una semana de silencio, este lunes el ministro de Transporte y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, se refirió al proyecto China-Chile Express, el cable submarino impulsado por la empresa China Mobile International (CMI).
Ante la comisión de Obras Públicas, Transportes y Telecomunicaciones de la Cámara de Diputados, el jefe de cartera -acompañado del subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya- explicó que “el proyecto presentado por este consorcio chino sigue en la Subtel”.
En ese sentido, el ministro sostuvo que “lo único que se dejó sin efecto fue mi firma que había aprobado ese decreto que permitía ir a la Contraloría para la eventual aprobación del primero de 13 pasos que hay que cumplir”, enfatizando en que la iniciativa continúa en etapa de evaluación y “sigue su conducto natural”.
Ante las consultas de los diputados, el secretario de estado apuntó que este tipo de infraestructura responde a iniciativas privadas que deben conseguir la autorización del Estado. En ese sentido, consultado por la gobernanza del cable, el ministro sostuvo que “es propia de una empresa privada” y agregó “ hoy día nosotros tenemos el cable Curie, el cable Mistral y ¿quién gobierna esos cables? Bueno, las empresas que consiguieron los permisos le autorizamos y hoy día están operando cables que son fundamentales para Chile”.
En cuanto a la fiscalización del cable, sostuvo que “el país ha avanzado bastante en el último tiempo en materia legislativa en este ámbito. En los últimos dos años se han aprobado la Ley de Ciberseguridad y la Ley de Protección de Datos Personales (...) acá tenemos agencias que van a ser capaces de poder velar justamente ante una denuncia de carencia o de falta de ciberseguridad que se podrá evaluar de una manera profesional, robusta, rigurosa e insesgada”.
Y agregó: “Cuando uno firma el decreto que autoriza, finalmente uno exige que el operador del cable va a tener que regirse por toda la legislación nacional. O sea, no puede pasar que un operador como este prescinda, ignore las exigencias que esta ley interpone”.
Ante la pregunta de cómo es posible que en solo 60 días "un decreto de esta importancia" haya sido aprobado, el ministro insistió en que “la rapidez o lentitud con que un proyecto de este tipo es aprobado en el en la Subsecretaría de Telecomunicaciones (...) tiene que ver con cuán robusto es el proyecto que se presenta y por lo tanto, cuántas interacciones es necesario tener con el proponente”.
Dicho esto, Muñoz indicó que “en este caso, la Subsecretaría de Telecomunicaciones solo tuvo que hacer una interacción con el proponente y eso fue suficiente para poder satisfacer los distintos requisitos normativos que tiene respecto a este proyecto” y agregó que -para este tipo de proyectos-, también es importante considerar que “cuanto más grande es el proyecto o cuanto más complejo o más nodos, es más difícil de evaluar porque hay que mirar más cosas”.
En ese sentido, el ministro sostuvo que “en este caso es un proyecto que con toda la complejidad que significa poner un cable submarino entre Hong Kong y Concón, lo que nosotros miramos (...) es relativamente simple porque tiene un solo punto. El cable llega a la playa y se conduce a una estación de amarre y eso es lo que técnicamente se evalúa en este caso; además del modelo financiero, los temas legales y la composición de la empresa".
“La Subsecretaría tiene que revisar aquello que la ley nos exige", puntualizó y señaló que en otros proyectos también se han demorado poco en recibir la autorización respectiva, como con el proyecto Direct 2 Cell de Entel y Starlink, el cual se tramitó en nueve días según el jefe de cartera.
Además, destacó que “todas las personas que estaban a cargo del proceso de aprobación técnica, comercial o legal de esta propuesta, son gente que lleva 15 años en el Ministerio”.
Finalmente, la autoridad también concluyó que “está en el interés del país tener más cables” y en ese sentido destacó que este cable es complementario al cable de Humboldt que está siendo construido por Google.
“Nosotros entendemos la necesidad de cables submarinos como necesidad fundamental para todos los países para que sean parte de la vida moderna. O sea, tenemos una necesidad. Hay una complementariedad que es evidente y esa complementariedad va a permitirnos tener mayor resiliencia (...) El contar con mayor capacidad es un muy buen beneficio para Chile”.