La versión del ministro de Transportes y Telecomunicaciones, Juan Carlos Muñoz, así como la del canciller Alberto van Klaveren, de que el proyecto China Chile Express estaba "en análisis" y aún su desarrollo no estaba zanjado, quedó en entredicho luego de que este martes se dio a conocer que la primera de estas autoridades firmó el 27 de enero de este año un decreto que otorgó una concesión intermedia a la firma CMI Chile SpA., pero que luego de dos días la anuló.
¿Cuál es el orden de los hechos? De acuerdo al Ministerio de Transporte y Telecomunicaciones (MTT), todo comenzó el pasado 26 de noviembre de 2025, cuando la mayor empresa de telecomunicaciones del mundo, China Mobile International (CMI) -tras múltiples reuniones por lobby con las autoridades-, ingresó una petición de concesión de servicio intermedio de telecomunicaciones para poder avanzar con el proyecto del cable submarino que iría de Chile a China.
Luego del estudio pertinente, fue el 19 de diciembre del año pasado cuando la Subsecretaría de Telecomunicaciones (Subtel) remitió a CMI un oficio con reparos a su solicitud. Por esto, después de un par de semanas -específicamente el 8 de enero de 2026-, China Mobile presentó nuevos antecedentes que complementaban su solicitud original.
Es el 27 de enero, cuando -de acuerdo a los antecedentes informados y la recomendación técnica de Subtel- el Ministro firmó digitalmente el documento, pero no se le da curso, quedando pendiente su tramitación.
Sin embargo fue ese mismo día, el 27 de enero, cuando el jefe de gabinete de la Subtel, Guillermo Petersen, se reunió con un representante de la embajada de Estados Unidos en Chile, que -según afirmaron del ministerio- no fue con el embajador, quién le advirtió de los posibles riesgos que implicaría llevar a cabo el proyecto China-Chile Express.
Entonces, de acuerdo a lo informado por el MTT, es posterior a la firma del decreto, cuando Subtel reportó al jefe de cartera, Juan Carlos Muñoz, sobre la reunión que se había llevado a cabo con dicho representante del gobierno norteamericano, donde se les alertó confidencialmente supuestos riesgos del proyecto basándose en antecedentes reservados, que de acuerdo a conocedores de la interna, fue cuando plantearon el tema de los hackeos.
Según el ministerio, fue después de tener en conocimiento de esta reunión, cuando el ministro -en virtud de la nueva información- pidió no dar curso al decreto firmado y dejarlo sin efecto para así reevaluar el proyecto. Esto, “con el objetivo de incorporar el análisis la mayor cantidad de información posible y así tomar un decisión robusta y rigurosa", señalaron desde la cartera.
Fue ahí cuando, para un análisis más exhaustivo y a partir de la alerta recibida, el ministro solicitó antecedentes también a los organismos de seguridad competentes (EMCO, ANI, ANCI, entre otros).
El 29 de enero se concretó la solicitud del ministro y se dejó sin efecto el documento firmado que hubiera significado que China Mobile obtuviera la concesión de servicio intermedio de telecomunicaciones.
Fue después de esto, recién el 2 de febrero, cuando el ministro Muñoz se reunió con el embajador de Estados Unidos Brandon Judd, ocasión en la que le informó directamente la preocupación del gigante norteamericano sobre el avance del proyecto por sus eventuales efectos en la seguridad nacional de ambos países; además de plantearle potenciales sanciones.
De acuerdo a la cartera de Transporte y Telecomunicaciones, “el ministro valoró la información e indicó que se considerará con la seriedad que amerita", pero sostuvo que no se le informó a la autoridad estadounidense sobre el estado de revisión que se estaba haciendo del proyecto dado que -a juicio de la cartera- esto era “improcedente” dado que “ese acto forma parte de la autonomía del país”.
Y el resto es historia: tras dicha reunión, fue el pasado viernes 20 de febrero cuando la Secretaría de Estado de Estados Unidos informó públicamente sobre la revocación de la visa a tres funcionarios del gobierno chileno, siendo el único notificado hasta ahora el ministro Juan Carlos Muñoz.
A la fecha, el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones no ha autorizado el proyecto de cable submarino del consorcio CMI y sigue en su fase de evaluación por la Subtel, la primera de trece etapas.