Con el objetivo de asegurar el abastecimiento y evitar la especulación de precios ante el inicio de la reconstrucción en las regiones de Ñuble y Biobío, el Gobierno concretó una alianza estratégica con la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) y 12 grandes empresas proveedoras de materiales. El encuentro, encabezado por el biministro de Economía y Energía, Álvaro García, y el subsecretario del Interior, Víctor Ramos, apuntó a garantizar que los recursos entregados a las familias damnificadas a través del Bolsillo Electrónico de Emergencia no se vean mermados por alzas injustificadas en el mercado.
La reunión convocó a ejecutivos de empresas como Sodimac, Easy, Polpaico y Etex, quienes establecieron el compromiso de
mantener los valores previos a la emergencia y garantizar la disponibilidad de stock en las zonas afectadas. Esta coordinación público-privada será clave para que el subsidio, por el que optó más del 80% de las familias afectadas, se traduzca en una recuperación efectiva y rápida de las viviendas sin enfrentar quiebres de stock ni presiones inflacionarias.
“Nos hemos reunido con todas las empresas que proveen materiales de construcción en Biobío y Ñuble para asegurar que existan los materiales que les permitan a las personas reconstruir sus viviendas lo más rápido posible y, por cierto, respetando los precios que estos materiales tenían antes del incendio”, afirmó el biministro García.
El secretario de Estado confirmó que durante la próxima semana se incrementarán los flujos de recursos estatales hacia las familias, por lo que la coordinación con el sector privado es vital para que esta inyección de liquidez no se traduzca en un alza de costos por aumento de demanda.
Subsidio de UF 150
El Bolsillo Electrónico de Emergencia es un aporte estatal no reembolsable de UF 150, destinado a familias cuyas viviendas resultaron destruidas o muy afectadas y su entrega será contrastada con los datos que registra la Ficha Básica de Emergencia (FIBE).
El monto total del subsidio será pagado en tres cuotas mensuales de UF 50, recursos que están tecnológicamente bloqueados para ser utilizados exclusivamente en comercios del rubro construcción y ferretería. Para acceder, los beneficiarios deben contar con Cuenta Rut de BancoEstado y haber declarado el sitio como propio, cedido o de allegado.
Según datos del ministerio de Desarrollo Social, más del 80% de los jefes de hogar de la primera nómina optaron por el modelo de autoconstrucción y transferencia directa en lugar de la instalación de una vivienda de emergencia tradicional.
Asesoría técnica
El subsecretario del Interior, Víctor Ramos, enfatizó que la herramienta no es sólo financiera, sino que incluye un componente técnico. "Estaremos acompañando a los hogares con un despliegue que considera una asesoría vivienda por vivienda, otorgando orientación técnica para la autoconstrucción", señaló.
Para el Ejecutivo, la meta es cerrar la etapa de habitabilidad transitoria antes de la llegada del invierno. "Por eso es clave la reunión que sostuvimos con el mundo privado, para que pudieran conocer esta herramienta", agregó Ramos.
La reunión contó con una amplia participación del sector privado, señal de la magnitud de la operación logística dentro del proceso de construcción. También participaron representantes gremiales de la CChC y, de manera telemática, el delegado presidencial del Biobío, Eduardo Pacheco, junto a los seremis de Economía de las regiones afectadas.