El dólar subió este viernes, inmerso en un rango de precios que ha ganado respeto entre los traders, y a pesar de que los últimos precios al consumidor de Estados Unidos les dieron un respiro a los temorosos de la inflación.
La paridad local avanzó $ 4,4 hasta los $ 862,7 al cierre de la sesión, y con esto completó un alza semanal de $ 6,1 en las pantallas de Bloomberg.
"Hay que tener presente que los $ 950 se establecieron como un piso importante. Hubo varios intentos de ruptura, pero se defendieron bastante bien. Entonces, técnicamente responde a un nivel importante de compras, sobre todo para un rango de $ 10 que funciona bastante bien", dijo a DF el director general de BeFX, Rodrigo Castillo.
El dólar venía de cerrar al alza el jueves, revirtiendo su caída de mitad de semana, en un brote de mayor aversión al riesgo que se contagió entre mercados. Algo de eso siguió marcando la pauta, pues el dollar index -un indicador del dólar global- retuvo sus ganancias de la víspera, mientras que los futuros del cobre cayeron inicialmente, aunque luego giraron a ganancias moderadas.
"El trading en China, el mayor consumidor mundial de materias primas, se ha ralentizado significativamente antes de las vacaciones del Año Nuevo Lunar de la próxima semana, lo que ha afectado a múltiples mercados, especialmente al de los metales", escribió el head de estrategia de commodities en Saxo Bank, Ole Hansen.
A propósito del cobre, explicó que "si bien las perspectivas a largo plazo siguen siendo favorables, el potencial alcista a corto plazo podría mantenerse limitado hasta que vuelvan a aparecer señales de demanda tras los festivos".
Qué dicen los precios
Los rendimientos del Tesoro estadounidense cayeron cerca de 4 puntos base (pb), tras conocerse que el IPC de enero subió 0,2% mensual y 2,4% anual, ambas cifras una décima por debajo de la estimación de consenso.
El IPC sin alimentos y energía, elementos más volátiles, se ajustó a los pronósticos con avances de 0,3% mensual y 2,5% en 12 meses. Esto significa que la tasa anual de inflación subyacente cayó a mínimos desde marzo de 2021.
Los datos reforzaron la idea de que la Reserva Federal podría bajar las tasas tres veces este año. Sobre el escenario base de dos rebajas, los mercados monetarios descuentan 50% de probabilidad de ver estos 75 pb acumulados.
"Con este dato de IPC que sorprendió al mercado, pensamos que podría venir una corrección a la baja en el dólar-peso la próxima semana, para nuevamente caer bajo $ 860 y empezar a testear los $ 850", anticipó Castillo.
La posición extranjera en el mercado derivado de tipos de cambio se estabilizó el miércoles, después de una seguidilla de ajustes que la dejó en línea con niveles más habituales según su historia, según datos del Banco Central.