La Bolsa de Santiago cayó a la zona de 10.800 este jueves, pues inversionistas de todo el mundo estuvieron más cautos frente al aumento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán, y las señales que arrojaron las últimas minutas de la Reserva Federal.
El S&P IPSA bajó 0,5% a 10.809,15 puntos, en su tercera sesión consecutiva en rojo, y que lo deja en nuevos mínimos desde el 5 de enero. La acción de Falabella (-3,8%), tuvo el peor desempeño, y también otros "pesos pesados" como Copec (-1,9%) y Latam (-1,6%) contribuyeron al mal resultado.
"Esta es una corrección normal, después del avance en vertical que tuvo la bolsa chilena. En varios casos los múltiplos se normalizaron y, ahora, la evolución futura dependerá de los resultados y el crecimiento en utilidades que se pueda dar", dijo a DF el gerente general de Patrimore, Sergio Tricio.
La plaza local venía de cerrar este miércoles justo cuando se publicaron las actasde la Fed, por lo que estas fueron sus primeras reacciones al sesgo más bien restrictivo que dominó la discusión de los banqueros centrales. Incluso se mencionó la posibilidad de subir las tasas de interés, en caso de que la inflación no afloje.
Alertas encendidas
En general hubo precaución por el gran despliegue de activos militares de Washington cerca de Irán, a la vez que la Casa Blanca dijo al país persa que sería "muy sensato" llegar a un acuerdo nuclear, algo que se ha estado negociando profusamente en los últimos días. Más tarde, Donald Trump dijo que decidirá en los próximos 10 días si es que atacará al país persa.
El petróleo Brent saltó 2,2% a casi US$ 72 por barril, en máximos desde julio de 2025. El oro subió a posicionarse en niveles de US$ 5.000 la onza, acompañado por un repunte algo mayor de la plata, otro activo refugio que ha ganado adeptos en el último tiempo, aunque no sin volatilidad.
"Portaaviones en movimiento, aviones de reabastecimiento cruzando el Atlántico y sistemas de defensa desplegándose en bases clave no son solo gestos tácticos: son señales que el mercado interpreta antes incluso de que se dispare el primer misil", escribió el responsable de análisis de XTB Latam, Manuel Pinto.
"La tensión se produce, además, en un momento en que los inventarios de crudo en EEUU han comenzado a descender y Rusia muestra señales de desaceleración en su producción. El margen de seguridad del mercado energético es menor de lo que parece", contextualizó.
Al cierre de Wall Street, el Dow Jones cayó 0,6%, el Nasdaq perdió 0,4% y el S&P 500 bajó 0,3%, devolviendo así una parte de sus ganancias de la víspera. En todo caso, hubo un cierto respaldo adicional por nuevos datos sólidos: las peticiones de subsidios por desempleo fueron menores de lo esperado, y el índice de panorama de negocios de la Fed de Filadelfia tuvo un sorpresivo y fuerte repunte.
Europa se replegó desde sus máximos históricos: el continental Euro Stoxx 50 cayó 0,7% y el FTSE 100 de Londres disminuyó 0,6%. La excepción estuvo en Asia, donde el japonés Nikkei avanzó 0,6%, mientras las plazas chinas siguieron inactivas por el Año Nuevo Lunar.
"El repunte del crudo Brent por encima de los US$ 70 indica que el mercado está reforzando una prima de riesgo geopolítico ya notable. Informes apuntando a que cualquier posible operación militar estadounidense podría convertirse en una campaña de varias semanas, junto con la presión israelí para lograr un cambio de régimen en Teherán, han desplazado el foco de atención desde la conmoción inicial al riesgo de una interrupción prolongada", repasó el head de estrategia de commodities en Saxo Bank, Ole Hansen.
"En el centro de la ansiedad del mercado se encuentra el estrecho de Ormuz, uno de los puntos de tránsito de petróleo más críticos del mundo. Aproximadamente entre 19 y 20 millones de barriles diarios de crudo y productos refinados pasan por esta estrecha vía marítima, lo que supone cerca de una quinta parte del consumo mundial de líquidos", explicó.