Los mercados bursátiles y especialmente la Bolsa de Santiago siguieron cuesta abajo este martes, ya que la guerra en Medio Oriente transitó una cuarta jornada sin dar signos de calmarse.
El S&P IPSA retrocedió 2,9% hasta los 10.248,96 puntos al cierre, en mínimos desde el 19 de diciembre de 2025, por una baja acumulada de 7,9% en el curso de cuatro días consecutivos de pérdidas, y que se amplía a 13% si se ajusta por tipo de cambio.
Fue una jornada altamente volátil, donde a media mañana IPSA llegó a perder la marca de 10.000 por una caída de 5,9%, una magnitud de pérdidas intradiarias que no se veía desde el 20 de diciembre de 2021, cuando los mercados reaccionaron a la victoria de Gabriel Boric en la segunda vuelta presidencial.
Parque Arauco (-5,1%), Ripley (-5%) y Mallplaza (-4,4%) anotaron los peores desempeños del índice. Las acciones nacionales transaron sólidos $ 330 mi millones, de los cuales un tercio se concentró en SQM-B (-4,2%) y Latam (-2,2%), dos papeles que además cayeron fuerte e influyeron en el IPSA por su alta ponderación.
¿Aún por llegar?
"Esto representa una reversión bastante dramática de lo que estábamos experimentando hasta hace poco, con el cobre y el litio al alza, y el petróleo a la baja, el mejor escenario para Chile. Todo este desajuste geopolítico que estamos viendo es lo que ha hecho revertir el escenario de los commodities", dijo a DF el gerente general de Octogone, Manuel Bengolea.
Los otros índices bursátiles de Latinoamérica también se desplomaron, encabezados por el Peru Select (-4,6%), mientras que Brasil y México las caídas fueron similares a las de Chile. Pero sólo en Santiago el saldo de 2026 cruzó a negativo producto de esta coyuntura: el IPSA pierde 2,2% en el curso del año.
El financial advisor manager de Betterplan, Maximiliano Gré, explicó que "Chile está mucho más expuesto internacionalmente en su balanza comercial comparado con Brasil, que tiene una economía interna potentísima, o México. Nosotros importamos casi todo nuestro petróleo, y eso impacta la inflación futura que podría generarse. Además, tenemos una economía que decreció en enero, lo que incentivaría a reducir la TPM, pero ahora el Banco Central debe evaluar si quizás la mantiene en su reunión de este mes".
Las bolsas partieron el día en rojo por la creciente incertidumbre sobre la duración de este conflicto, después de que tanto Donald Trump como el secretario de Estado, Marco Rubio, dijeran que los ataques más importantes contra Irán aún están por llegar. La embajada estadounidense en Arabia Saudita fue atacada por drones y el Departamento de Estado instó a los ciudadanos estadounidenses a abandonar los países de Medio Oriente.
"Un dato importante es que los inversionistas institucionales globales están saliendo, porque se están depreciando las monedas emergentes, y eso los impacta negativamente, junto con los malos rendimientos de las bolsas. Muchos ya están tomando sus utilidades del año pasado y parte de enero, para irse y reducir su exposición a mercados emergentes hasta que se resuelva esta coyuntura", observó Gré.
Bengolea recordó que los mercados emergentes vienen de una sobrevaloración, producto de la salida de activos en dólares hacia activos en moneda local. "Esto es una llamada de atención, donde uno ve cuáles son los activos de largo plazo y cuáles son tácticos o de estrategia de corto plazo, y los emergentes siempre en la visión de los inversionistas suelen ser activos tácticos", apuntó el ejecutivo de Octogone.

Europa siguió posicionándose entre los mayores perdedores del conflicto, por su vulnerabilidad a las repercusiones energéticas que se advierten. El continental Euro Stoxx 50 tropezó 3,6% y el FTSE 100 de Londres descendió 2,8%. El futuro de gas natural de referencia en el Viejo Continente volvió a dispararse, y ya acumula un alza de 70% sólo esta semana, por ataques a la infraestructura energética de Qatar.
No tanto mejor estuvo la bolsa de Tokio, donde el Nikkei se replegó 3,1%. Mientras que en China, el hongkonés Hang Seng bajó 1,1% y el CSI 300 de China continental perdió 1,5%.
En todo caso, los temores de interrupción del suministro energético se calmaron ligeramente durante la tarde, después de que la bolsa chilena cerró sus puertas, cuando Trump dijo que Washington ofrecerá garantías de seguridad y escolta naval a los cargueros que tengan que transitar por el estrecho de Ormuz, el que en la práctica se ha visto bloqueado por el fuego cruzado en la región.
El alza del petróleo Brent se moderó, aunque de todas formas subía 3,9% a US$ 80,7 por barril, mientras los bonos del Tesoro seguían al alza por las preocupaciones inflacionarias y el VIX de volatilidad de opciones del S&P 500 -el "índice del miedo"- permanecía en máximos desde el "Día de la Liberación" en abril de 2025.
Al cierre de la Bolsa de Nueva York, el Nasdaq perdió 1%, el S&P 500 bajó 0,9% y el Dow Jones disminuyó 0,8%, lo que también marca una visible moderación respecto de su desempeño matinal. Mucho más se notó el lunes, cuando Wall Street partió a la baja, pero terminó sacudiéndose por completo sus pérdidas.