El dólar-peso aflojó este lunes, ya que, si bien el estrecho de Ormuz continúa bloqueado en medio de la guerra contra Irán, se ha visto a Estados Unidos intentando buscar soluciones a esta histórica disrupción del suministro energético.
La paridad local cayó $ 10,9 hasta los $ 909,3 al cierre de la sesión, después de quedar el viernes en sus mayores niveles de 2026, según el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
Semana tres
El dollar index caía 0,7% hasta perder los 100 puntos, en línea con las bajas en los rendimientos del Tesoro. El cobre Comex repuntaba 1,4% a US$ 5,84 por libra; y en el mercado energético, el petróleo Brent, de referencia internacional, bajaba 2,6% a US$ 100,5 el barril; mientras que el crudo WTI, de referencia en EEUU, caía 5% a US$ 93,8 por barril.
"La debilidad del billete verde responde a una moderación en la demanda por activos refugio, luego de que surgieran reportes sobre la posible formación de una coalición internacional liderada por EEUU para escoltar barcos a través del estrecho de Ormuz, lo que podría reducir los riesgos inmediatos para el comercio energético global", escribió el analista jefe de Admirals Latinoamérica, Felipe Sepúlveda.
Trump mencionó a China, Francia, Japón, Corea del Sur y los EEUU entre los países que quiere que aporten fuerzas navales. Además, advirtió que la OTAN se enfrentaría a un "futuro muy malo" si sus miembros no ayudan a reabrir el estrecho. Esto, después de que el nuevo líder supremo de Irán se comprometiera a mantenerlo cerrado.
Más allá del bloqueo, Irán sigue exportando petróleo. "Los buques iraníes ya han estado saliendo, y nosotros hemos estado dejando que eso pase, para favorecer el suministro hacia el resto del mundo", dijo este lunes a CNBC el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent.
"Estas señales han reducido temporalmente los temores de interrupciones en el suministro global de crudo. Sin embargo, la incertidumbre persiste respecto a la duración del conflicto. EEUU ha señalado que mantiene conversaciones con Irán, aunque Teherán ha negado que esté buscando una tregua, lo que mantiene la cautela en los mercados", apuntó Sepúlveda.
Detrás de las recientes alzas del tipo de cambio, hay agentes extranjeros que no han dado su brazo a torcer. La posición neta en forwards de no residentes alcanzó el jueves sus niveles más alcistas sobre el dólar desde agosto de 2020, según datos del Banco Central.
"El fuerte aumento de los precios de la energía ha puesto de manifiesto una vez más la dependencia de Chile de las importaciones de combustibles fósiles. Los productos derivados del petróleo representan alrededor del 20% de las importaciones de Chile, y la crisis de Medio Oriente parece haber consolidado un mínimo de $ 850 en el dólar-peso", publicó el head global de mercados de ING, Chris Turner.
"Como comentamos el mes pasado, creemos que los precios del cobre podrían no ser tan amigables para el peso como lo han sido hasta ahora. El cobre está volviendo a situarse bajo US$ 13 mil por tonelada (US$ 5,9 la libra), y nuestro equipo de materias primas advierte de un posible retroceso hasta los US$ 11 mil (US$ 5), especialmente hacia finales de año, a medida que aumente la oferta internacional. El tipo de cambio podría volver entonces a situarse en $ 950", advirtió.
Mirando hacia China, hubo algunas novedades económicas al inicio de esta semana. Las ventas minoristas y producción industrial a febrero subieron más de lo esperado, y también se reportó un sorpresivo aumento de las inversiones en activos fijos excluyendo rurales, entre otras señales que llamaron la atención sobre el afligido mercado inmobiliario del gigante asiático.
Si bien la guerra ha relegado hacia un plano secundario las reuniones de bancos centrales que están agendadas para esta semana, igualmente los traders seguirán atentos lo que tenga para decir la Reserva Federal, cuya decisión de política se conocerá el miércoles. Se espera que mantenga sin cambios las tasas de interés.