El dólar-peso abrió a la baja este lunes, ya que, si bien el estrecho de Ormuz continúa bloqueado en medio de la guerra contra Irán, se ha visto a Estados Unidos intentando buscar soluciones a esta histórica disrupción del suministro energético.
La paridad local bajaba $ 6,4 hasta los $ 913,8 en los primeros negocios después de cerrar el viernes en máximos de 2026, según el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg.
El dollar index caía 0,3% a 100 puntos, en línea con los rendimientos del Tesoro, mientras los precios del cobre no tenían cambios relevantes. También el petróleo Brent se estabilizaba, algo por encima de los US$ 100 el barril, con un alza acumulada de más de 40% desde que estalló la guerra al comienzo de este mes.
Durante el fin de semana, Donald Trump pidió a los países que envíen buques de guerra a Medio Oriente para garantizar un paso seguro por el estrecho junto con la Armada estadounidense, y amenazó con bombardear "hasta reducir a cenizas la costa" y seguir hundiendo "barcos y buques iraníes".
Mencionó a China, Francia, Japón, Corea del Sur y los EEUU entre los países que quiere que aporten fuerzas navales. Además, advirtió que la OTAN se enfrentaría a un "futuro muy sombrío" si sus miembros no ayudan a reabrir el estrecho. Esto, después de que el nuevo líder supremo de Irán se comprometiera a mantener el estrecho cerrado.
Trump también afirmó que todos los objetivos militares en la isla Kharg -crucial para los envíos de crudo iraníes- fueron reducidos. El mandatario hizo hincapié en que no destruyó la infraestructura energética, algo que, según han señalado expertos, tendría consecuencias catastróficas para el suministro global, pero advirtió que podría atacarla si Ormuz continúa cerrado.
Si bien la guerra ha relegado hacia un plano secundario las reuniones de bancos centrales que están agendadas para esta semana, igualmente los traders seguirán atentos lo que tenga para decir la Reserva Federal, cuya decisión de política se conocerá el miércoles. Se espera que mantenga sin cambios las tasas de interés.
Mirando hacia China, hubo algunas novedades económicas al inicio de la jornada. Las ventas minoristas y producción industrial a febrero subieron más de lo que esperaba el mercado, y también se reportó un sorpresivo aumento de las inversiones en activos fijos excluyendo rurales, junto con inversiones en propiedades menos débiles de lo previsto.