Fitch Ratings ajustó su mirada para el retail latinoamericano. La calificadora pasó de "neutral" a “deteriorante” su perspectiva 2026 para el sector en la región, en medio de un debilitamiento generalizado de las condiciones locales, marcado por menores ventas y la persistencia de la inflación.
“Nuestra perspectiva original era que el sector era neutral y a raíz de los eventos de los últimos meses, en este momento estamos revisando esa perspectiva”, comentó a DF la directora de corporaciones latinoamericanas de Fitch Ratings, María Pía Medrano.
Según la agencia, la desaceleración de las ventas minoristas presionará tanto los volúmenes como los márgenes de las compañías del sector retail. A lo que se suman los efectos indirectos del conflicto entre EEUU e Irán, que han mantenido elevada la presión sobre los costos de energía y de las cadenas de suministro.
Pese al carácter más defensivo del consumo básico, Fitch también advirtió que los retailers de alimentos podrían enfrenten ventas y márgenes más débiles, en la medida en que los consumidores opten por productos de menor precio.
Brasil y México
El diagnóstico más complejo se concentra en Brasil por las tasas de interés elevadas.
La agencia advirtió que la reciente eliminación del arancel de importación para productos de hasta US$ 50 podría intensificar la competencia de precios en los retailers no alimentarios.
Y aunque indicó que no existen vencimientos de deuda relevantes para los retailers brasileños en 2026, las compañías deberán enfrentar en los próximos seis a 12 meses sus obligaciones de 2027.
“En un mercado como Brasil, donde estimábamos que este año las tasas bajaran un poco y dieran algo de alivio a los hogares y a las compañías endeudadas, no se va a dar de la forma en que lo estábamos estimando originalmente. Más bien, va a tardar en bajar las tasas para controlar una inflación más presionada por el tema de los combustibles”, indicó Medrano.
En México, la clasificadora sostuvo que la desaceleración económica y menor inversión como factores que siguen afectando la demanda de los consumidores. En números, el crecimiento real de las ventas minoristas fue plano en el primer trimestre de 2026, mientras que el índice de consumo privado se ha mantenido en mínimos de varios años durante 10 meses consecutivos.
En el lado positivo, la agencia apuntó que el Mundial de Fútbol 2026 podría actuar como un amortiguador a corto plazo para el consumo, particularmente en categorías de alimentos y bebidas, artículos asociados al fútbol y electrónica de consumo.
Pero esto no quiere decir que la industria se recupere del todo. “No estamos seguros de que eso sea suficiente porque no se han hecho inversiones relevantes en los últimos 12 meses y no estamos viendo inversiones relevantes en los próximos seis meses”, dijo Medrano.
Chile a flote
Perú y Colombia aparecen como los mercados de mejor desempeño durante la primera mitad de 2026, aunque con dos focos de presión.
En Colombia, Fitch advirtió que el alza de 23,7% del salario mínimo podría golpear especialmente a retailers intensivos en mano de obra, mientras que en Perú las presiones inflacionarias y un clima más cálido asociado a "El Niño" podría elevar los niveles de inventario: "En el caso de retailers que venden ropa, por ejemplo, entendemos que este año más caliente que el promedio, con lo cual estimaríamos o esperaríamos que haya temas de inventarios para retailers, porque se van a quedar con ropa de invierno", aseguró.
En Chile, la agencia apuntó que las primeras señales de mayor actividad de consumo en enero y febrero fueron alentadoras, aunque el alza en los precios de la gasolina está pesando sobre el gasto durante el segundo trimestre y podría seguir haciéndolo más adelante en 2026.
Sin embargo, Fitch descartó que este escenario implique una presión directa sobre las principales compañías locales calificadas por la agencia.
“Tenemos calificadas públicamente a Falabella y Cencosud en el caso de retail, y no son compañías en las que en este momento estemos viendo algo que nos preocupe por este tema particular y transitorio de coyuntura”, señalaron.
“No estamos viendo cambios de calificaciones en estas compañías por ese tema, porque son compañías diversificadas, grandes, que han hecho la tarea. Han tomado acción en los últimos dos o tres años en todo lo que es eficientar su estructura de costos y gastos, y están enfocadas en lo que se tienen que enfocar, que es ser más competitivas y aprovechar oportunidades de mercado”, concluyó.