El exministro de Hacienda Andrés Velasco no cree que la actual guerra en Irán vaya a ser tan breve como considera el mercado. En el evento SURA Advisory Forum, el también decano de la Escuela de Políticas Públicas de la London School of Economics explicó que se ha estado apostando a que el conflicto sería como en Venezuela, pero que Irán es diferente.
“Los iraníes se han dado cuenta que tienen un chiche, que tienen un poder muy grande, controlan el acceso al 20% del petróleo del mundo a través del famoso Estrecho de Ormuz”, indicó, por lo que el fin del conflicto ya no dependería exclusivamente de la voluntad de Estados Unidos. “¿Se acaba la guerra? No lo sé. Hace un mes habría dicho que Sam se va para la casa, se acaba la guerra. Hoy en día no aparece nada de evidencia de que eso sea así”, dijo.
De esta manera, advirtió que un riesgo es que el conflicto bélico se extienda, junto a que con el alza en el petróleo suban los precios de distintos insumos. Por eso el mercado empezó a anticipar un alza en las tasas de interés, por lo que otro riesgo es la estanflación, manifestó.
En este escenario y frente a un mundo que ha cambiado con nuevos desafíos geopolíticos, Velasco enumeró recomendaciones para Chile.
Entre estos, señaló la diversificación de alianzas políticas internacionales y de destinos de exportación. Además, enfatizó: “Hagamos una auditoría, pero hagamos una de verdad”, enfocada en los riesgos a los cuales Chile está expuesto y que se tomen medidas al respecto.
“No nos demos gustitos fiscales”, afirmó. A lo que agregó que “bajar impuestos, bajar el déficit y reducir la deuda, todo al mismo tiempo, eso no suma”.
Así, enfatizó que no se ha anunciado un ajuste fiscal y lo único que se ha detallado es el recorte impositivo.
“No sabemos la cifra, no tenemos el informe financiero. Pero reducir el impuesto corporativo es plata. Reintegrar el sistema es plata. Eliminar las contribuciones para los adultos mayores, pésima política pública, es plata. No me digan que eso se va a financiar eliminando de la gratuidad a los de más de 30 años, que son 1,5% de los que reciben el beneficio”, explicó.
Agregó que “tengamos una discusión tributaria fiscal, espléndido, pero financiada. Este no es el momento en este planeta incierto para darse gustitos fiscales”, dijo.
También, insistió en que el crecimiento debe ser una prioridad, pero requiere reformas más profundas.
“Hay que hacer lo de los permisos,es absolutamente clave y prioritario. Pero ese es el comienzo de la conversación, no es el final”, enfatizó.
Seguridad geopolítica
Velasco también expuso que el mundo de hoy no es el mismo que el de hace 40 años. Mientras que antes el poder hegemónico lo tenía EEUU y el norte era la globalización y el propósito en consenso era el crecimiento económico, actualmente el poder global está dividido entre los estadounidenses, China y, en parte, Rusia. Y la nueva meta es la seguridad geopolítica.
“Estamos viviendo en un mundo en que EEUU no está preocupado de cuánto va a crecer el PIB. Está preocupado de que se encontraron en la pandemia con que no tenían mascarillas, porque resulta que todas se producían en China. Por lo tanto, evidentemente Trump esto lo ha magnificado, pero estamos en un mundo en el cual la gente se preocupa por sobre todas las cosas de su seguridad”, expuso.
Así, explicó, que esto se divide en la seguridad física, con una guerra desarrollándose en Europa y la prioridad de armar una capacidad bélica y defensiva que no dependan de otra potencia; y económica, por falta de garantía de acceso a los mercados que se exporta ni a importaciones estratégicas.
También, se refirió a la seguridad energética, debido a poder asegurar los minerales críticos, y tecnológica, relacionada con la ciberseguridad.
Además, Velasco dividió en tres grupos a todos los países que se ven afectados en este nuevo panorama.
El primero, el de las democracias avanzadas, compuesto por Canadá, Reino Unido, Noruega, Suiza, Noruega y Suiza no están en la Unión Europea, Australia, Nueva Zelandia, Japón y Corea del Sur.
“Lo que ustedes van a ver cada día más son geometrías variables en que canadienses, noruegos y japoneses se juntan para desarrollar una tecnología y en que británicos con la Unión Europea se juntan para desarrollar un avión, un tanque, un misil, un dron””, señaló.
Y agregó “distintas coaliciones van a emerger para distintos propósitos que pueden ser económicos, pueden ser tecnológicos, pueden ser energéticos, pueden ser militares”
El segundo bloque de países son los emergentes de carácter sistémico: India, Indonesia, Turquía, Sudáfrica, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos, Brasil y México. Estos tienen el desafío de decidir con quién aliarse y como balancear sus intereses.
Finalmente, el tercer grupo son “los que iban pasando y les cayó el chaparrón”, compuesto por Argentina, Chile, Colombia, Perú, Nigeria, Kenia, Egipto, Tailandia, Malasia, Singapur, Filipinas y Taiwán.
“Somos muy chicos para pelearse con cualquiera de los tres grandes. Pero al mismo tiempo no pueden dejar de pelearse porque a veces le pisan los callos, o le pegan combos o los tratan mal, nos tratan mal y por lo tanto, la diplomacia, la inteligencia, la flexibilidad va a ser absolutamente capital”, explicó.