En una accidentada jornada, debido a fallas tecnológicas en los pupitres de algunos diputados, la primera sesión de Sala del periodo 2026-2030 fue más bien rápida, ya que por mayoría los legisladores aprobaron la propuesta del presidente de la corporación, Jorge Alessandri (UDI), acerca de la integración de las comisiones legislativas permanentes de esta corporación. Sin embargo, el Partido Socialista (PS), sólo minutos después de la votación, emitió una declaración en que expresa su disconformidad con lo ocurrido.
La propuesta de integración de comisiones del presidente oficialista se aprobó debido al acuerdo alcanzado entre el sector y la DC; aunque el PPD no se sumó a este acuerdo administrativo sí la aprobó; con lo que se alcanzaron los 95 votos a favor y 54 en contra -donde se expresaron por esta postura indistintamente representantes del Frente Amplio (FA), el Partido Socialista (PS), Partido de la Gente (PDG) y el Partido Comunista (PC)-. En cuanto a los horarios de funcionamientos de las distintas instancias, la propuesta fue aprobada con mucho mayor holgura, por 145 votos a favor, dos en contra de los socialistas Andrea Macías y Daniel Manouchehri; y una abstención, de la comunista Lorena Pizarro.
La molestia del socialismo pasa por el hecho de que quedaron fuera de la Comisión de Hacienda, una de las dos más influyentes en la tramitación de la mayoría de los proyectos que pasan por el Congreso Nacional. En este contexto, la declaración de los diputados socialistas señala que la repartición de cupos, en el marco de la integración de las comisiones, “resulta incompatible con principios básicos del funcionamiento democrático del Congreso”.
PS acusa veto
Mientras que el jefe de la bancada, diputado Raúl Leiva, profundizó en que no hubo “proporcionalidad” en la integración de las comisiones, es decir, a algunas de ellas llegaron fuerzas políticas que tienen menos representantes en la Cámara que el PS, detalló.
Pero lo que, a juicio de Leiva, resulta de mayor gravedad es que “si bien es cierto es una atribución de la mesa proponer la integración de las comisiones, como nunca, esta integración no sólo dice relación con las fuerzas oficialistas que componen cada comisión, sino lo que aquí ha sucedido es que el oficialismo ha elegido quiénes son los integrantes de esas comisiones, sobre todo las más complejas como son la de Constitución, y, particularmente, la Comisión de Hacienda; comisión de la cual el Partido Socialista ha sido vetado”.
Por su parte, el diputado Manouchehri, carta del PS para la citada Comisión de Hacienda, acusó al Gobierno de Kast de estar siguiendo los pasos del mandatario argentino Javier Milei en materia legislativa.
Esto a pesar de que el PS integra la mayoría de las comisiones, pero la molestia pasa específicamente por haber quedado fuera de Hacienda, instancia que deberá resolver gran parte de los proyectos eje del actual Gobierno, especialmente el llamado de “reconstrucción nacional”.
Republicanos se toman las comisiones
La definición de la integración de las comisiones, además de que amplía la brecha entre el oficialismo y la oposición, hace más compleja la posibilidad de acuerdo a nivel de las distintas oposiciones que no han logrado encontrar el tono que las una. Uno de los principales problemas para ello, es la falta de un liderazgo que concentre el respeto de todos los sectores de oposición bajo un mismo paraguas.
Por otro lado, las primeras señales del oficialismo en el Congreso, particularmente en la Cámara, que es la corporación más díscola por su integración, apuntan a que hará valer su exigua mayoría y apostará por el siempre mal visto pirquineo político en la Sala para alcanzar sus objetivos e intentar cumplir su programa.
En cambio, el Partido Republicano tendrá representantes en todas las comisiones, en algunas dos y en la mayoría tres, entre ellas en Hacienda, Constitución, Economía, Minería, Vivienda, Medio Ambiente, Trabajo y Seguridad, entre otras. En todas tiene mayoría el oficialismo, lo que le permitirá al Gobierno imponer su agenda legislativa.