El Presidente Donald Trump dijo que estaba evaluando “reducir” los esfuerzos militares de EEUU contra Irán, señalando que el país estaba cerca de alcanzar sus objetivos, mientras el conflicto, que ha sacudido a los mercados financieros y a la región, se acerca a su cuarta semana.
“Estamos muy cerca de cumplir nuestros objetivos mientras evaluamos reducir nuestros grandes esfuerzos militares en Medio Oriente”, dijo Trump en una publicación en redes sociales este viernes.
El mandatario describió esos objetivos como “degradar completamente” la capacidad misilística de Irán, “destruir” la base industrial de defensa del país, eliminar su armada y fuerza aérea, nunca permitir que Teherán se acerque a una “capacidad nuclear” y proteger a los aliados de Medio Oriente.
Los comentarios de Trump se produjeron poco después de que descartara un alto al fuego y dejara abierta la puerta al despliegue de tropas terrestres, lo que pone de relieve cómo el mandatario sigue enviando señales totalmente divergentes sobre sus objetivos y planes para la guerra de EEUU e Israel contra Irán.
Además, planteó que "el estrecho de Ormuz tendrá que ser resguardado y vigilado, según sea necesario, por otras naciones que lo usan; ¡Estados Unidos no!”. “Si nos lo piden, ayudaremos a estos países en sus esfuerzos en Ormuz, pero no debería ser necesario una vez que la amenaza de Irán sea erradicada. Lo importante es que será una operación militar fácil para ellos”.
No está claro cómo respondería Irán a cualquier decisión unilateral de EEUU de pausar los ataques, tras recientes ofensivas que apuntaron a la infraestructura energética del país y mataron a más altos funcionarios, incluido el jefe de seguridad Ali Larijani. Los funcionarios iraníes se han mostrado reacios incluso a discutir la reapertura del estrecho de Ormuz, mientras Teherán sigue lanzando ataques de represalia contra vecinos árabes del Golfo.
"No quiero hacer un alto al fuego"
Trump, poco más de una hora antes de su publicación en redes sociales, había rechazado la idea de declarar una pausa en las hostilidades y expresó su confianza en que Ormuz se reabrirá “por sí solo”, pese a la reticencia de los aliados a ofrecer asistencia.
“No quiero hacer un alto al fuego. Saben, no se hace un alto al fuego cuando literalmente estás obliterando al otro lado”, había dicho el Presidente en la Casa Blanca. “No estamos buscando hacer eso”.
Trump había expresado una creciente frustración en los últimos días después de que sus llamados a que los aliados ayudaran a los buques a transitar por esa vía marítima fueran rechazados, arremetiendo contra socios de EEUU, incluida la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), así como contra China.
“La OTAN podría ayudarnos, pero hasta ahora no ha tenido el coraje para hacerlo. Y otros podrían ayudarnos, pero no lo usan”, dijo el Presidente sobre el estrecho. “En cierto punto, se abrirá solo”.
Por otra parte, Trump fue evasivo cuando los reporteros le preguntaron por sus planes respecto de la isla de Kharg, el principal hub de exportación de petróleo de Irán.
Funcionarios de EEUU han dicho que la Casa Blanca está ordenando el despliegue de cientos de marines en Medio Oriente mientras evalúa un plan para tomar ese enclave. “Puede que tenga un plan o puede que no, pero ¿cómo podría decirle eso alguna vez a un reportero?”, dijo Trump.
Cualquier movimiento para usar tropas terrestres para tomar control de las instalaciones energéticas de Irán implicaría riesgos para Trump, incluido exponer a las fuerzas estadounidenses a un peligro mayor del que ya han enfrentado en el conflicto y aumentar el costo y el alcance de la campaña.
El Pentágono ha pedido al Congreso US$ 200 mil millones adicionales para pagar la guerra, enviando otra señal contradictoria sobre cuánto tiempo espera la administración que dure el conflicto. El régimen en Teherán no está cerca de caer y los funcionarios iraníes están cerrando filas en torno a los líderes que quedan, según evaluaciones de inteligencia occidentales y personas familiarizadas con el asunto.
El alza en los precios de la gasolina es otro desafío para Trump y su Partido Republicano de cara a las elecciones de mitad de mandato de noviembre. Los precios minoristas de la gasolina y el diésel en EEUU han subido a sus niveles más altos desde 2022, y el regulador energético de California ya advirtió sobre abusos en los precios, con algunas estaciones de servicio cobrando hasta US$ 8 por galón.