Un jurado de California dictaminó que Elon Musk defraudó a los accionistas de Twitter al desprestigiar a la compañía mientras intentaba renegociar o retrasar su acuerdo de compra de US$ 44.000 millones en 2022.
Un jurado de San Francisco emitió un veredicto a favor de un grupo de inversionistas que demandaron al multimillonario, alegando que habían salido perjudicados debido a las "declaraciones engañosas" de Musk en abril de 2022 durante la adquisición de la plataforma de redes sociales.
Esto supone una sonada derrota legal para el hombre más rico del mundo, que podría tener que pagar una indemnización sustancial, cuyo importe se determinará posteriormente.
La demanda colectiva federal se centró en una serie de tuits que Musk escribió en abril de 2022, semanas después de comprometerse a comprar la empresa de redes sociales por US$ 44.000 millones.
Según indicó, el acuerdo quedó "temporalmente suspendido" hasta que los ejecutivos de Twitter pudieran demostrar que "las cuentas falsas y de spam representan, en efecto, menos del 5% de los usuarios". Las acciones de Twitter cayeron a poco más de US$ 30 desde un precio de acuerdo de US$ 54,20 por acción, ya que los inversionistas descontaron el riesgo de un posible colapso.
Musk también publicó que el acuerdo "no puede seguir adelante" hasta que el director ejecutivo de Twitter demostrara que menos del 5% de las cuentas en el sitio eran "falsas/spam".
El grupo de inversionistas afirma haber sufrido pérdidas porque vendieron acciones de Twitter a un precio inferior tras la publicación de los artículos. La adquisición se concretó posteriormente en 2022 al precio de venta original, después de que la junta directiva de Twitter demandara a Musk ante un tribunal de Delaware para hacer cumplir el acuerdo de fusión.
Los demandantes alegaron que Musk, quien había firmado un acuerdo vinculante para comprar Twitter y había renunciado a su derecho a la debida diligencia, debería haber sabido que no tenía derecho a desistir.
En consecuencia, argumentaron que su tuit de que la compra estaba "en suspenso" era falso, ya que Twitter no había accedido a aplazar la operación.
Los abogados de los inversionistas alegaron que Musk había sido asesorado por sus banqueros sobre una estrategia para reducir el precio de compra de Twitter amenazando con retirarse de la operación. El jurado no llegó a concluir que Musk hubiera participado en un "plan" fraudulento a expensas de los accionistas.
El juicio, que duró varias semanas en San Francisco, contó con el testimonio de Musk, así como de exejecutivos de Twitter, miembros de la junta directiva y los banqueros y abogados que negociaron la transacción.
Musk declaró ante el tribunal que creía que las supuestas cifras infladas de usuarios de Twitter justificaban su absolución.
"Quizás no fue mi tuit más acertado", dijo Musk durante su testimonio a principios de este mes. "No estoy seguro de que lo calificaría de increíblemente estúpido... pero si provocó este juicio, probablemente lo sea", aseguró.
Desde entonces, ha transformado Twitter, despidiendo a miles de empleados, cambiándole el nombre a X y fusionándola con su empresa emergente de IA, xAI, antes de integrar ambas en su compañía de cohetes SpaceX.