Acompañamiento a las futuras programadoras
Señor Director:
¿Cuándo empieza una niña a imaginar que las matemáticas, la programación o la ingeniería son para ella? Mucho antes de elegir carrera. Ada Lovelace escribió el primer algoritmo un siglo antes del computador gracias a los referentes y tutores de su infancia.
Las vocaciones se cultivan ahí, en los primeros años, pero hoy no todas encuentran esas condiciones. Los datos de PISA -brechas en matemática frente a un alto rendimiento en lectura- confirman que no es falta de capacidad. No basta con decirles que “pueden”, STEM no es un talento innato, sino una herramienta para habitar el mundo que se aprende creando, liderando y enseñando.
En el aula de tecnología veo a diario cómo cambia su actitud al enfrentar proyectos prácticos. Al diseñar una solución concreta o superar la frustración de un error de código, pasan del temor al entusiasmo. Descubren que la lógica no es ajena y ese “¡lo logré!” transforma la teoría en un logro propio. Las resistencias no son de habilidad, sino miedo a equivocarse, que se disipa cuando se camina acompañado.
En Saint George’s College, Mujeres Matemáticas abre un espacio donde construyen comunidad y se reconocen como protagonistas del conocimiento. A las futuras ingenieras, programadoras e investigadoras: atrévanse, las necesitamos; no habrá futuro inclusivo sin ustedes. Nos toca el resto: generar más espacios y confianza.
María José Holloway S.
Profesora de TecnologíaColegio Saint George