Seguridad minera y fiscalización
Señor Director:
Tras siete muertes en faenas mineras en tres semanas, y trece en lo que va del año, el propio Sernageomin habló de un fracaso del sistema, pues algunas grandes compañías exigen estándares de clase mundial para sus trabajadores, pero toleran que sus contratistas trabajen con menos supervisión y bajo presiones de tiempo inaceptables. Esta distancia crece cuando la fiscalización es débil.
Meses antes de las muertes en Escondida y Radomiro Tomic, Sernageomin ya había ordenado 31 y 39 medidas correctivas, respectivamente, sin que se informara cuántas seguían pendientes, y ante la Cámara de Diputados reconoció que no tiene personal suficiente para fiscalizar. El sistema detecta los riesgos, pero no verifica que se corrijan.
La respuesta oficial llega después de los accidentes, con suspensiones como las de El Teniente. Una fiscalización que aparece solo tras cada muerte, envía a las empresas la señal de que incumplir no tiene consecuencias. Por lo mismo, en plena discusión presupuestaria, los organismos fiscalizadores, como Sernageomin y la Dirección del Trabajo, deben ser fortalecidos en recursos y equipos.
Quienes firmamos trabajamos en la Dirección del Trabajo y sabemos que la fiscalización es más eficaz cuando se apoya en las organizaciones sindicales, que conocen los riesgos antes. Por ello, hacemos un llamado a actualizar e implementar integralmente la Política Nacional Inspectiva y sus herramientas (nuevamente con el apoyo técnico de OIT), sobre todo en el ámbito del subcontrato, que emplea a tres de cada cuatro trabajadores de la gran minería.
Nada de esto exime a las mineras de su deber de proteger a todos quienes trabajan en sus faenas. Al Estado, por su parte, le corresponde volver a fiscalizar antes de los accidentes, no después.
Pablo Zenteno
exDirector Nacional del Trabajo
Sergio Santibáñez
exDirector Nacional del Trabajo
Daniel Riquelme
ex subjefe del Departamento de Inspección de la Dirección del Trabajo
Diego Varas
exasesor de la Dirección Nacional del Trabajo