“Te lo dejo a ti, que lo haces tan bien”
Señor Director:
De la negociación de Escondida se comentaron los montos, pero la cláusula más interesante es de las baratas: el nuevo contrato paga un porcentaje a quien asume transitoriamente un cargo superior. En simple, se le puso precio a hacer la pega del otro.
La subrogancia debe ser el trabajo no remunerado más extendido de las organizaciones chilenas. Alguien renuncia, sus tareas se reparten, y el reparto se anuncia con una frase que todos hemos escuchado y varios hemos dicho: “te lo dejo a ti, que lo haces tan bien”. Es un ascenso sin el ascenso, y suele durar bastante más de lo previsto.
En la investigación sobre demandas y recursos laborales, una responsabilidad mayor acompañada de apoyo, autonomía y reconocimiento opera como recurso y predice compromiso. Sin nada de eso, opera como demanda pura y predice agotamiento. El trabajo es el mismo; cambia el marco en que llega.
Lo notable es el origen: esto no salió de un manual de gestión sino de una mesa de negociación colectiva. Y no hay que ser minera para copiarlo. Definir qué es una suplencia, cuánto dura y qué contrapartida tiene se implementa en una semana y se nota a la siguiente.
Mientras tanto, miles de chilenos hacen dos pegas por un sueldo, consolados por un elogio. Que, dicho sea de paso, no se puede depositar.
Jesús Juyumaya, PhD. y Vera Voitova, PhD.
Facultad de Economía y Negocios U. Andrés Bello