Uso de IA en el sistema judicial
Señor Director:
El episodio del prompt que apareció en una resolución judicial dejó al descubierto un problema que va mucho más allá de un error de revisión. Ya han surgido cuestionamientos sobre el posible uso de IA en otras sentencias, incluso en un caso penal que requirió 122 jornadas de juicio. Sin anticipar el resultado de esas impugnaciones, la falta de criterios claros y mecanismos de verificación puede abrir nuevas controversias procesales. Repetir un juicio de esa magnitud tendría enormes costos económicos e institucionales.
Así como la tramitación electrónica modernizó nuestros tribunales, la IA ofrece una oportunidad para reducir cargas administrativas, agilizar los procesos y mejorar el acceso a la justicia, manteniendo siempre la responsabilidad humana sobre las decisiones judiciales.
La política que discute la Corte Suprema debiera combinar garantías con incentivos a la innovación. Autonomía tecnológica no significa desarrollar internamente todas las soluciones ni prescindir del conocimiento y las capacidades del sector privado.
Una política de esta trascendencia tampoco debiera construirse entre cuatro paredes. Jueces, funcionarios, academia, abogados y empresas tecnológicas tienen mucho que aportar a una discusión que requiere distintas miradas.
El costo de utilizar mal la inteligencia artificial puede ser alto, pero el de regularla mal, también.
ESTEBAN RUIZ
Director ejecutivo Asociación de Legaltech de Chile (ALTECH)