Google, de Alphabet, deberá realizar cambios en los resúmenes de búsqueda generados por inteligencia artificial (IA) después de que el organismo regulador de competencia del Reino Unido le ordenara otorgar a los editores un mayor control sobre la forma en que se utiliza su contenido.
La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA, su sigla en inglés) señaló que esta medida, calificada como la “primera en el mundo”, permitirá a los editores bloquear el uso de su contenido para alimentar funciones de IA en las búsquedas.
“Esto pondrá a los editores, como las organizaciones de noticias, en una posición más sólida para negociar acuerdos de contenido con Google”, indicó la CMA este miércoles.
La decisión llega en un momento en que Google enfrenta crecientes desafíos para su negocio de búsqueda por parte de chatbots de IA, incluido ChatGPT de OpenAI, que están cambiando rápidamente la forma en que los usuarios interactúan con el contenido digital.
Como respuesta, Google está impulsando su aplicación Gemini y renovando rápidamente su motor de búsqueda, integrando agentes de IA en una amplia variedad de consultas.
¿Nuevas medidas?
La CMA afirmó que “supervisará activamente” los cambios anunciados por Google el mes pasado. “Anunciaremos nuevas medidas relacionadas con el negocio de búsqueda de Google en las próximas semanas”, señaló en un comunicado la directora ejecutiva de la entidad, Sarah Cardell.
Según la decisión de la CMA, Google también deberá permitir que los editores controlen el uso de su contenido para entrenar servicios de inteligencia artificial y no podrá tomar represalias contra aquellos que utilicen estos mecanismos de control.
Google tendrá nueve meses para implementar todos los cambios exigidos por el regulador.
¿Cómo reaccionó Google?
En respuesta, Mrinalini Loew, directora general del Ecosistema de Búsqueda de Google, indicó que la compañía comenzará de inmediato a probar nuevas herramientas que permitirán a “un grupo de propietarios de sitios web” en el Reino Unido gestionar cómo aparecen sus enlaces y contenidos en las funciones de búsqueda con IA generativa, antes de extenderlas al resto del mundo.
“También estamos escuchando activamente los comentarios de editores y creadores, y colaborando con reguladores como la Autoridad de Competencia y Mercados del Reino Unido para garantizar que los propietarios de sitios web dispongan de las herramientas adecuadas a medida que evolucionan las preferencias de los usuarios”, escribió Loew en una publicación de blog.
Estas exigencias de conducta se producen después de que la CMA designara a Google con el llamado “estatus estratégico de mercado” en los negocios de búsqueda y publicidad online, lo que otorga al regulador facultades para exigir información e imponer cambios en su conducta. La designación no implica que la empresa haya actuado de manera anticompetitiva.
Como parte de la resolución, Google también deberá publicar información sobre cómo utiliza el contenido de búsqueda su IA generativa, proporcionar a los editores métricas sobre la interacción de los usuarios con su contenido dentro de estas funciones de IA y atribuir claramente dicho contenido.