La ventaja inicial de China en robots humanoides ayudará a impulsar la próxima fase de su dominio global en manufactura y exportaciones, según una nueva investigación de Morgan Stanley.
De forma similar a cómo hace una década se identificó tempranamente a los vehículos eléctricos como un motor de crecimiento, las inversiones de China y su liderazgo inicial en robótica humanoide harán que la participación del país en la manufactura global aumente a 16,5% para 2030, desde el 15% actual, escribieron en un informe economistas liderados por Chetan Ahya.
Durante los últimos dos años, la robótica ha pasado del laboratorio al mundo real, con parques tecnológicos, fábricas y universidades chinas entre las entidades que están desplegando humanoides. La compra pública también está comenzando a activarse, señalan los economistas de Morgan Stanley, allanando el camino para una adopción más amplia.
“China tiene un historial de identificar temprano las próximas grandes áreas de crecimiento y planificar con anticipación”, escribió en el informe Ahya, economista jefe para Asia del banco, citando las hoy dominantes industrias chinas de vehículos eléctricos y baterías. “La industria de la robótica ha seguido una trayectoria similar”.
Al igual que con los vehículos eléctricos, China está ampliando su capacidad a lo largo de toda la cadena de suministro de los humanoides. Eso le da una ventaja frente a competidores como Estados Unidos, Japón y Corea del Sur, que a menudo dependen de insumos y componentes chinos.
Casi todas las semanas, los medios chinos informan sobre un nuevo salto adelante en la robótica humanoide. Un humanoide rojo completó recientemente una media maratón en 50 minutos y 26 segundos, unos siete minutos más rápido que el récord mundial masculino. Las acciones vinculadas a la robótica subieron tras esa noticia.
Con firmas estadounidenses como Tesla Inc. también invirtiendo con fuerza, la carrera por dominar el mercado de robots humanoides forma parte de la competencia estratégica más amplia entre las dos mayores economías del mundo.
El enfoque de Estados Unidos ha sido concentrarse en prototipos de alto costo y altas especificaciones, con énfasis en las pruebas antes de escalar la producción, escribieron los economistas de Morgan Stanley. Las firmas chinas, en cambio, han sido más rápidas en lanzar modelos, con el mercado local actuando como terreno de prueba.
El proteccionismo será una amenaza. Los vehículos eléctricos chinos se han enfrentado a aranceles y otras restricciones en distintas partes del mundo. Aunque la robótica humanoide es una industria nueva, lo que implica una menor necesidad de proteger a productores y trabajadores existentes, podrían aumentar las preocupaciones por la seguridad y la dependencia tecnológica, según los economistas.
Otra amenaza para la industria es la inversión excesiva y una competencia que arrastre las ganancias a la baja y termine generando un exceso de producción.
“Un rápido aumento en la oferta de robots probablemente mantendrá los precios de los equipos de automatización en una trayectoria descendente, lo que es un arma de doble filo”, escribieron los economistas. “Robots más baratos hacen posible una adopción global más rápida, lo que potencialmente impulsa la productividad y contiene la inflación de los productos finales. Pero una expansión excesiva de la oferta puede generar problemas de poder de fijación de precios y de rentabilidad para la industria”.