La Fiscalía Nacional Económica (FNE) presentó ante el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) un requerimiento contra las empresas de servicios de alimentación corporativa Pluxee Chile, que hasta 2024 operaba en Chile bajo el nombre de Sodexo, y Edenred Chile, por asignarse zonas de operacion o cuotas de mercado, al menos entre marzo de 2013 y octubre de 2021.
En su acusación, el persecutor señaló que ambas empresas celebraron y ejecutaron durante al menos nueve años un acuerdo en virtud del cual dejaron de competir en procesos de contratación públicos y privados para que cada uno mantuviera sus clientes, lo que, además, incluía mecanismos de compensación para los casos en que no se cumpliera dicho objetivo.
La FNE solicitó al TDLC que aplique a Pluxee una multa de 41.744 Unidades Tributarias Anuales (UTA), que equivalen a US$ 39,6 millones y a su ex gerente general una sanción de 110 UTA, que equivalen a poco más de US$ 104 mil.
En cuanto a Edenred y sus tres ejecutivos involucrados, la FNE pidió al TDLC que los exima de la aplicación de multas por haber cumplido con los requisitos establecidos en la ley para acceder a los beneficios del programa de delación compensada. En línea con lo anterior, la FNE solicitó al Tribunal, además, que declare la exención de responsabilidad penal por los hechos ilícitos respecto de los tres ex ejecutivos de Edenred cubiertos por dicho programa.
En su acusación, la FNE destacó la gravedad de las conductas acusadas, considerando que afectaron un mercado altamente concentrado, en el cual las dos requeridas, conjuntamente, mantuvieron una participación de mercado superior al 80% y en que se advierten condiciones desfavorables a la entrada de nuevos competidores.
“Cuando las empresas renuncian a competir por precio o por calidad de servicio y se reparten los clientes, como lo hicieron Pluxee y Edenred, incurren en el atentado más grave contra la libre competencia, que es la colusión. La acusación que hemos presentado busca sancionar la conducta de las empresas y sus ejecutivos, que afectó la cobertura en condiciones competitivas de necesidades básicas como la alimentación de trabajadores y estudiantes”, señaló el Fiscal Nacional Económico, Jorge Grunberg.
Los ejecutivos usaban celulares prepago, correos personales y Telegram. Sus reuniones aparecían agendadas como “Desayuno con primos CL” o “Reunión con los primos”, en alusión al origen francés de ambas compañías.
El cartel de "los primos"
Durante su investigación, la FNE tuvo acceso a registros de comunicaciones entre los ejecutivos líderes de ambas empresas y realizó allanamientos en algunos de sus domicilios particulares, lo que le permitió develar la forma en que operaba el cartel.
De acuerdo con los hallazgos del caso, ejecutivos de las empresas requeridas sostuvieron contactos a comienzos del año 2013, luego de que Sodexo perdiera uno de sus contratos a manos de Edenred, que presentó una propuesta más atractiva para el cliente. Esto motivó reuniones y negociaciones entre los máximos representantes de ambas firmas.
La investigación también reveló que los ejecutivos de las compañías acusadas se comunicaban a través de celulares de prepago, de sus cuentas personales de correo electrónico y de aplicaciones de mensajería, como Telegram, con el objetivo de no dejar huella de su conducta ilícita. Incluso, la investigación determinó que los ejecutivos agendaban reuniones entre competidores referidas como “Desayuno con primos CL” o “Reunión con los primos”, debido a que ambas empresas tenían en común pertenecer a capitales franceses.
De este modo, el acuerdo se operativizó mediante mecanismos como la coordinación de precios u otras condiciones relevantes para la contratación; la presentación de ofertas de cobertura para favorecer a la empresa que era incumbente; la abstención de participar en procesos de contratación; o el retiro de ofertas ya presentadas.
Según la indagatoria, en aquellos casos en que no se respetaban las cuentas que cada una de las empresas mantenía, se aplicaban compensaciones a través de mecanismos que resguardaban que si una empresa perdía un contrato se aseguraba la adjudicación de otro similar, mediante la coordinación de las ofertas entre ambas requeridas.
Según declaró uno de los ejecutivos a la FNE, la lógica era “no me tocas los míos, yo no toco los tuyos y así vivimos mejor”, refiriéndose al objetivo del acuerdo, que era que cada empresa mantuviera los clientes que poseía, eliminando o reduciendo, de esta manera, la incertidumbre de la competencia y reemplazándola por la mutua colaboración.
Mediante este esquema de coordinación, Pluxee y Edenred no sólo afectaron a clientes privados, sino que también a organismos públicos que adquirieron sus servicios a través de ChileCompra durante la vigencia de los convenios marco celebrados mientras duró el cartel.
Edenred habla
Edenred Chile tomó conocimiento en octubre de 2021 de una investigación confidencial por parte de la FNE respecto de la empresa y tres de sus ejecutivos, y otra empresa de la competencia y sus ejecutivos.
La firma de capitales galos encargó una auditoría externa integral para determinar si se había cometido alguna conducta ilícita o si se habían vulnerado las políticas de cumplimiento de la compañía. "La auditoría confirmó que se había producido una conducta contraria a las políticas de la empresa, pero que esta ya había cesado", admitió la empresa.
Así las cosas, la compañía "solicitó voluntariamente acogerse al mecanismo de delación compensada en junio de 2023". "Edenred Chile continuará cooperando con la autoridad, como lo ha hecho hasta ahora, con un firme compromiso de operar conforme a estándares éticos y en cumplimiento de la normativa de libre competencia, en beneficio de sus empleados, stakeholders, clientes y usuarios", afirmó la firma de alimentación.