La directora del Instituto de Data Science de la Universidad del Desarrollo (UDD), Loreto Bravo, es la única chilena integrante del Panel Científico Internacional Independiente sobre Inteligencia Artificial (IA) de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), creado en 2025, para aportar evidencia en torno a las oportunidades, los riesgos y el impacto de la IA, que hace un par de semanas presentó su primer informe científico.
Bravo participó la semana pasada en el primer Diálogo Global sobre Gobernanza de la IA -impulsado por la ONU-, que se llevó a cabo en Ginebra, Suiza, y que reunió a autoridades, empresas, la academia y expertos para abordar temas en torno a esta tecnología.
La también doctora en Ciencias de la Computación de la Universidad de Carleton, Canadá, dijo a DF que, ante la dependencia de modelos de IA extranjeros y las eventuales restricciones que puedan poner los gobiernos a su acceso, el sur global, y la región, deben desarrollar sus propias capacidades y contar con modelos “suficientemente buenos” y “de respaldo” que permitan asegurar la continuidad de aplicaciones críticas.
La IA se está volviendo un tema de soberanía digital para Estados Unidos y China. A fines de junio, Anthropic lanzó Fable 5 y el gobierno de Trump suspendió el acceso a esta herramienta, aunque luego lo repuso, y los chinos están evaluando controlar la exportación de sus modelos más avanzados.
Respecto de Chile y Latinoamérica, Bravo llamó a generar “mayor evidencia científica sobre el impacto de la IA”, y dijo que el principal desafío no es el acceso, sino acelerar su adopción y “repensar y transformar” procesos para capturar valor real mediante la IA.
“Tenemos concentración de modelos y de infraestructura en EEUU y en China y, como país y como región, podemos tener modelos, quizás no con los niveles de calidad de los que tienen ellos, pero tenemos que trabajar en esa dirección”.
- ¿Este diálogo permitirá mover la aguja y reducir brechas entre el Norte y el sur global?
- Abre la conversación. Es un buen primer paso en el que se abren un montón de preguntas y se empiezan a tomar acciones. Este es el primer evento; después viene otro el próximo año en Nueva York. Además, con el panel hicimos el reporte preliminar, y el informe más completo va a salir en 2027. También vamos a sacar pequeños reportes temáticos como en seguridad infantil y el impacto de la IA en el medio ambiente.
Hubo muy buena reacción al informe científico del panel y a la importancia de tomar las decisiones basadas en evidencia. Una de las cosas que destacamos es la poca evidencia científica que hay sobre el sur global, y que los países no solo deben preocuparse de tener acceso a la IA, sino también de hacer sus propios desarrollos y no quedar fuera por no crear modelos de frontera. Es importante que desarrollen sus propias capacidades y mantengan cierto nivel de autonomía.
Modelos de respaldo
- ¿Qué deberían hacer los países del sur global ante la concentración y dependencia externa de la IA?
- En este momento tenemos concentración de modelos y de infraestructura en EEUU y en China, y creo que, como país y como región, podemos tener modelos, quizás no con los niveles de calidad de los que tienen ellos, pero tenemos que trabajar en esa dirección.
Con modelos como Latam-GPT, que es un buen ejemplo, puede que lleguemos más abajo, pero ¿qué pasa si ocurre algo como lo que pasó con Fable (de Anthropic), cuando EEUU dijo: “No puedes tener acceso”, o China que también está pensando quitar acceso a algunos de sus modelos más avanzados al resto del mundo? ¿O qué pasa si en una situación alguien trata de controlarte a través de quitarte el acceso? Quizás no desarrollemos sistemas de frontera; sin embargo, es importante tener un modelo de respaldo que nos mantenga en funcionamiento en el caso de que ocurra una situación como esa. No necesitamos que sean los mejores del mundo, sino que sean lo suficientemente buenos para asegurar la continuidad en aplicaciones críticas si cambian las condiciones de acceso a las tecnologías externas.
En un escenario ideal, seguimos utilizando los modelos de frontera. Entonces, también tenemos que entender con qué datos fue entrenado cada modelo, cuáles son sus características, cómo negociamos más información que nos permita tomar decisiones respecto de qué modelos utilizar.
- ¿Cuáles son los principales desafíos para Chile y la región para pasar de ser usuarios a actores más activos en torno a la IA?
- El mayor desafío no tiene que ver ni con el acceso ni con el desarrollo, sino con la adopción. ¿Cómo hacemos que las empresas, las personas, los países y los gobiernos cambien la forma en la que hacen las cosas de tal forma de incorporar la IA?
Adoptar IA no es simplemente acceder a ella y poder darle un uso básico de eficiencia. Es repensar, transformar los procesos institucionales y los modelos de negocios en las organizaciones. El mayor riesgo es que, teniendo acceso, no lleguemos a generar valor real a partir de la IA. Esto requiere capacidad de adaptarse y aprender rápido, que es lo que más nos falta como país. Hay que generar capacidades humanas, tener acceso a datos e infraestructura, aprender a ser más ágiles, actualizarnos y cambiar la forma en que tomamos decisiones. Aún hay muchas empresas que tienen una deuda técnica de la época de la transformación digital, porque no tienen bien sus datos ni la infraestructura base.