Una nueva fotografía respecto a la realidad salarial del país entregó este martes el Instituto Nacional de Estadísticas (INE).
Y es que el servicio liberó la última actualización de la Encuesta Suplementaria de Ingresos (ESI) 2025 -que se realiza entre octubre y diciembre de cada año- y cuyo objetivo es caracterizar los ingresos laborales de las personas que son clasificadas como ocupadas en la ENE, así como los ingresos de otras ocupaciones distintas de la ocupación principal, tanto a nivel nacional como regional.
¿Qué arrojó la actualización? Que el ingreso laboral promedio de la población ocupada en el país fue de $ 962.945 neto mensual (que corresponde al ingreso bruto menos los descuentos por previsión y salud). Esto significa que siete de cada 10 personas ocupadas en Chile (68,7%) percibieron ingresos menores o iguales a este monto.
La medición, además, arrojó que el ingreso mediano -que corresponde al ingreso de la persona situada en la posición central del conjunto de la población, una vez ordenados los ingresos de menor a mayor- llegó a $ 680.000 al mes. Dicho de otra forma, el 50% de quienes trabajaron en el país recibieron ingresos menores o iguales a este monto.
Las diferencias por género
Al mirar la situación por género, se vuelven a ver significativas diferencias, tanto en los ingresos medios como medianos.
Del total de 9.022.697 personas ocupadas estimadas, un 56,6% correspondió a hombres, quienes percibieron un ingreso medio de $ 1.062.864. Las mujeres, en tanto, representaron el 43,4% del total de personas ocupadas y obtuvieron un ingreso medio de $ 832.566.
Lo anterior implicó una brecha de -21,7% en el ingreso medio en desmedro de las mujeres.
Con relación a los ingresos medianos, el de los hombres se ubicó en $ 701.985; mientras que en las mujeres alcanzó los $ 600.253, respectivamente.
La distribución de los ingresos
La actualización de la ESI también mostró que un 29,4% de las personas ocupadas percibió remuneraciones iguales o superiores a $ 1 millón mensual. En tanto, un 4,3% obtuvo ingresos desde $ 3 millones.
Pese a ello, el mayor porcentaje de la población ocupada se encuentra en el tramo de ingresos de $ 500.000 a $ 600.000, que concentró un 15,6% de personas. Le siguen los tramos de $ 600.000 a $ 700.000 y de $ 700.000 a $ 800.000, que concentraron un 10,3% y 7,7% de personas ocupadas, respectivamente.
Brechas por región y categoría ocupacional
De acuerdo a la medición, las diferencias territoriales continúan siendo significativas.
De hecho, Antofagasta encabezó el ranking de ingresos medios con $ 1.196.754 mensuales, seguida por la región Metropolitana ($1.102.043) y Magallanes ($1.074.556), únicas zonas cuyos promedios superaron el ingreso medio nacional.
En el otro extremo se ubicaron La Araucanía ($ 729.127), Maule ($ 731.831) y Ñuble ($ 763.668).
¿Y los ingresos medianos? Acá hay leves diferencias, y es que si bien siguen siendo las mismas regiones las que lideran, cambia el orden. El ingreso mediano de las regiones de Antofagasta, Magallanes y Metropolitana fue de $ 830.350, $ 800.000 y $ 740.312, respectivamente.
Mientras que, en la otra vereda, el ingreso mediano de las regiones de La Araucanía, Maule y Ñuble fue de $ 550.232, $ 587.288 y $ 599.151, respectivamente.
Al desagregar por situación ocupacional, los empleadores (3,1% de la población ocupada) siguieron registrando los ingresos más altos, con una remuneración promedio de $ 1.711.041 y una mediana de $ 1.000.422.
Sin embargo, la mayor parte de la población ocupada (60,3%) corresponde a personas asalariadas del sector privado, cuyos ingresos medio y mediano fueron de $ 1.019.104 y $ 700.295, respectivamente.
En contraste, los trabajadores por cuenta propia obtuvieron un ingreso medio de $534.267 y una mediana de $393.019.
Los asalariados del sector privado (13,4% del total de personas ocupadas), percibieron ingresos medios de $ 1.019.104 y una mediana de $700.295. En tanto, quienes trabajan en el sector público alcanzaron un ingreso promedio de $ 1.321.228; en tanto su ingreso mediano fue de $ 1.006.785.
Factor educación
Las diferencias también se observan según el nivel educacional.
Mientras las personas con educación secundaria -el grupo más numeroso, con 39,7% de los ocupados- registraron un ingreso medio y mediano de $ 666.194 y $ 598.442, respectivamente; por otra parte, las personas ocupadas con nivel postgrado registraron los ingresos más altos; con una media de $ 2.650.573 y una mediana de $ 2.120.927.
Con relación a los universitarios, estos anotaron ingresos medios y medianos de $ 1,2 millones y $1.556.011, respectivamente.
En la otra vereda, los ingresos más bajos fueron los de las personas ocupadas con educación primaria, con ingresos medio y mediano de $ 503.596 y $ 500.211, respectivamente .