Luego del anuncio del Ministerio de Hacienda sobre la eliminación de la franquicia tributaria Sence en el marco del proyecto de reactivación y reconstrucción, el Organismo Técnico Intermedio para Capacitación (OTIC) de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) arremetió contra la idea debido a que el país carece de mano de obra especializada en las industrias de minería y construcción, donde se proyectan las inversiones más importantes.
“Creemos importante revisar el sistema de capacitación, ya que el impulso a las inversiones requiere de una mirada actualizada del capital humano y no podemos improvisar en estos momentos. No estamos de acuerdo con la eliminación total, sí en la mejora y revisión del sistema”, declaró José Esteban Garay, gerente general del OTIC CChC. “Proponemos transicionar hacia una mejora del modelo, basado en datos, resultados de empleabilidad y flexibilidad técnica ”
Este rediseño en el sistema permitiría fortalecer la competitividad de una economía en la que, debido a procesos de automatización, 2,4 millones de personas se han visto afectadas y donde 750.000 trabajadores se encuentran en riesgo de reemplazo en las industrias de agricultura y construcción.
Solo el 2% de la población en Chile posee altos niveles de habilidades según la encuesta PIAAC, lo que representa una brecha de 50 puntos en competencias adultas frente al promedio de la OCDE.
Según dijeron desde el OTIC, esta situación es preocupante si se toman en cuenta los montos que se proyecta lleguen a las industrias de construcción y minería, US$ 40.000 millones en 2027 y US$ 51.000 en 2034 millones respectivamente, donde además se necesitará contar con más de 127.000 empleos especializados.
La estructura de formación actual permite capacitar casi un millón de trabajadores anualmente desde 10.000 empresas. Solo en el sector de construcción 600 compañías aportaron a la formación de más de 56.000 trabajadores cada año.
Es por esto que la entidad calificó la medida como un error estratégico que haría la meta de crecimiento del país prácticamente inalcanzable. “El sistema de capacitación no es un gasto tributario; es un mecanismo básico habilitante (...) Para que Chile logre atraer inversión, es fundamental contar con talento calificado”, concluyó Garay.