En el Valparaíso Sporting de Viña del Mar se realizó este martes la junta anual de la Fundación P!ensa, que tuvo como principal invitado al ministro de Hacienda, Jorge Quiroz.
Junto con dar a conocer los lineamientos centrales del proyecto de reactivación y reconstrucción económica, el secretario de Estado comentó lo que han sido sus primeras semanas en el cargo y reveló que siente admiración por dos exministros de Hacienda de signos opuestos: Hernán Büchi (entre 1985 y 1989 con Augusto Pinochet) y Alejandro Foxley (entre 1990 y 1994 con Patricio Aylwin).
La primera parte de la actividad, desarrollada ante unas 600 personas, se centró en la reforma presentada al Congreso, donde Quiroz indicó que “se nos acabó el dinero para todo lo que ofrecemos” como Estado, por lo que era necesaria para retomar la senda de crecimiento económico y de recaudación fiscal.
Luego agregó que el “invitado de piedra” entre los pilares de la iniciativa es la convergencia fiscal, pero a pesar de las dificultades sigue siendo una meta alcanzable el “déficit cero” estructural.
También abordó su estilo señalando que “trató de ser simpático, pero como les ando diciendo a mis colegas ministros que tiene que gastar menos, eso es antipático”.
Destacó entre las medidas del plan reactivador la repatriación de capitales, afirmando que “es un premio al que le dio susto el 18 de octubre y es la hora de volver” a Chile. Y también defendió el crédito al empleo formal, afirmando que “señores, no hay nadie pidiendo contratar, así que estamos saliendo a defender los empleos”.
Fraude social
Luego en la parte del conversatorio con preguntas del público, el secretario de Estado confidenció que su medida favorita del proyecto son las nuevas facultades del Servicio de Impuestos Internos (SII) para cruzar datos con otros organismos del Estado.
“Así se descubre el despilfarro y el fraude social”, dijo y comentó los buenos resultados de las recaudaciones por deudas impagas, por ejemplo en el caso del Crédito con Aval del Estado (CAE), afirmando que “la gente está pagando sus obligaciones, evitan pasar del sartén a las brasas” en alusión a los embargos que algunos arriesgan por incumplimientos.
Recordó que cuando llegó al cargo tenía claro lo que tenía que hacer desde el 11 de marzo: “lo comencé a pensar la noche del 18 de octubre” a lo que sumó que su rutina consiste en “llegar temprano a la oficina y cuidar con celo las finanzas públicas”.
El Quijote y ex ministros
Al momento de abordar las críticas de algunos economistas por sus medidas, el ministro de Hacienda señaló que “en esto voy a hacer un poco de humor. Mi padre era profesor de castellano y me hizo leer El Quijote”. Y luego agregó “por eso me recuerdo de la frase: No te preocupes, Sancho, de lo que ladran los perros. Es señal de que vamos avanzando”.
La pregunta final que respondió Quiroz fue si admiraba a algún exministro de Hacienda. Luego de pensarlo por algunos momentos, señaló “hay dos ex ministros que estuvieron en coyunturas especiales y salieron airosos con patriotismo y orden: Hernán Büchi y Alejandro Foxley”.
Explicó que “Büchi enfrentó la deuda externa y empezó el camino de la liberalización de Chile; mientras que Foxley cuando entra al gobierno muchos agoreros le dicen que va a fracasar pero él marcó un impulso importante”.
Para cerrar, acotó que el otro nombre de un exministro que se le viene a la memoria “es mi amigo Felipe Larraín, pero ahí se me confunde la amistad con la admiración”.