Tras 10 años de espera, la ley que regula a las Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales (SADP) entrará en vigencia. Este miércoles, en la cancha principal del estadio Nacional, el Presidente José Antonio Kast, promulgó la reforma que a su juicio “ordenará la casa” en la industria deportiva del país.
En su declaración, el mandatario enfatizó que la nueva normativa permitirá transparentar la propiedad de los clubes, evitar conflictos de intereses (como el caso Sartor con la Universidad de Chile) y fortalecer la fiscalización financiera a través de la Comisión para el Mercado Financiero (CMF).
“Es extraño que un dueño tenga dos clubes que compitan entre sí. Se puede prestar para dudas“, afirmó.
El mandatario además se refirió a la infraestructura deportiva que tiene nuestro país e hizo un llamado a la inversión tanto del Estado como de privados. “Queremos que varios de los clubes en este periodo logren sus instalaciones. Si hay clubes grandes que merecen tener un lugar, un recinto deportivo donde crecer, donde poder potenciarse. Uno va de repente a otros países y hay centros deportivos que no solamente son para el club, sino para la nación entera”.
El senador Matías Walker, quién como diputado hace 10 años propuso este proyecto, alabó su promulgación y consideró que, ahora, con mayor claridad habrán más inversionistas en el fútbol y en otros deportes. Además, destacó la labor realizada por el mandatario y su ministra de Deportes, Natalia Duco, quienes mostraron interés desde un inicio para poder llevar a buen puerto la normativa.
Esta reforma busca poner fin a la multipropiedad en el fútbol nacional y dar paso a la creación de la Liga Deportiva Profesional. También separará a la Asociación Nacional de Fútbol Profesional (ANFP) de la Federación Nacional de Fútbol Profesional.
Por otro lado, entrará la CMF como ente regulador de las Sociedades Anónimas Deportivas. Con ello, se prohibirá que Fondos de Inversiones o una Administradora General de Fondos tengan injerencia en la toma de decisiones y se transparente quiénes son los beneficiarios finales.