Tras cerrar 2025 en rojo, la gigante de litio Albemarle inició 2026 con un sólido desempeño, que incluso superó las expectativas del mercado.
Así, impulsada por un repunte en el precio de este estratégico mineral y el aumento de su demanda, la firma estadounidense reportó ventas netas de US$ 1.400 millones en el primer trimestre, un 33% por sobre las del mismo período de 2025.
El Ebitda ajustado entre enero y marzo fue de US$ 664 millones, lo que significó un aumento del 148% interanual. Asimismo, la compañía con sede en Carolina del Norte registró un beneficio neto de US$ 319 millones, frente a US$ 49,3 millones del año previo, anotando un crecimiento del 671%.
“Estamos manteniendo nuestra perspectiva de un fuerte crecimiento del mercado del litio liderado por la demanda de almacenamiento de energía, que sube 117% año contra año”, dijo en la conferencia de resultados el chairman y CEO de Albemarle, Kent Masters, quien detalló que durante el primer cuarto de 2026 vendieron 53.000 toneladas de carbonato de litio equivalente (LCE), a US$ 17 el kilo promedio.
Las cifras superaron las previsiones de Wall Street, lo que impulsó hasta un 9% la acción de la firma que opera en el Salar de Atacama: cerró en US$ 198 el papel, rondando máximos de 33 meses.
US$ 3.100 millones involucra el proyecto de dle de la firma en Chile.
En el segmento del litio -llamado Almacenamiento de Energía-, las ventas netas de Albemarle subieron 70% interanual por mayores precios y volúmenes, mientras el Ebitda ajustado casi se triplicó.
Según indica el reporte trimestral, el precio del litio avanzó 51% en el periodo y los volúmenes vendidos un 14%.
Respecto de su operación en Chile, los ejecutivos destacaron el reciente proyecto de US$ 3.100 millones para transitar a la extracción directa de litio y dejaron abierta la puerta a “oportunidades de expansión” después de 2027.
Perspectivas y guerra
Kent dijo que la demanda global se está comportando en línea con las previsiones de la empresa y evitó cantar victoria ante los mejores precios: “Creo que la gente aprendió una lección en el último ciclo respecto de la naturaleza de este mercado”.
Ante el impacto del conflicto en el Estrecho de Ormuz, el CEO comentó que “nuestra estimación preliminar sugiere que la demanda de litio será relativamente resiliente frente a la situación en Medio Oriente. Por ejemplo, la demanda podría subir ligeramente debido a un mayor énfasis en almacenamiento de energía o vehículos eléctricos, o bajar ligeramente debido a disrupciones más amplias en la cadena de suministro. Cualquiera de estos escenarios cae dentro de nuestro rango de proyección para 2026”.
La firma estimó ante los inversionistas que el impacto total no mitigado de las disrupciones sobre los costos del año completo serían entre US$ 70 millones a US$ 90 millones.