La guerra sigue su curso en Medio Oriente este miércoles. Israel ha seguido atacando objetivos en Irán y Líbano, incluyendo un ataque a un edificio residencial en el centro de Beirut en las primeras horas del miércoles, mientras que el Pentágono informó que destruyó “múltiples” buques iraníes, incluidos 16 minadores. Adicionalmente, durante la madrugada un barco tailandés fue impactado obligando a su tripulación a abandonarlo, otro buque de la naviera japonesa Mol sufrió daños y un tercero recibió un "proyectil desconocido", según informó la UK Maritime Trade Operations.
Estos últimos episodios elevan a 14 los buques atacados en el Estrecho de Ormuz, uno de los escenarios centrales del conflicto bélico y por donde pasa cerca de un 25% del suministro del petróleo global. Esto explica la alta volatilidad que hemos visto en el valor del crudo y la decidida acción que busca tomar la Agencia Internacional de Energía (AIE).
Este miércoles, varios medios internacionales reportan que la AIE está proponiendo la mayor liberación de reservas de petróleo de emergencia de su historia, equivalente a un rango de entre unos 300 millones y 400 millones de barriles. Se trata de una medida que superaría con creces los 182 millones de barriles que colocaron en el mercado en 2022, tras la invasión de Rusia a Ucrania.
Cabe destacar que la agencia, con sede en París, coordina en materia energética a los 32 estados miembros de la OCDE, que en conjunto cuentan con más de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia, la mayoría de ellas correspondiente a la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos.
En la previa de la determinación de la AIE de este miércoles, el ministro de Finanzas francés, Roland Lescure, aseguró: "Necesitamos enviar un mensaje muy claro. Si no podemos reabrir el Estrecho de Ormuz, lo reemplazaremos con otro petróleo procedente de otros lugares y que circule por todo el mundo".
Así, la AIE ha tenido la capacidad de colaborar con suministros de crudo en tres oportunidades previas, además de la dos actuaciones que tuvo en 2022 en el marco de la Guerra en Ucrania. Específicamente operó en 1991 antes de la Guerra del Golfo, tras los huracanes Rita y Katrina que causaron estragos en 2005 y tras el estallido de la guerra civil en Libia en 2011.
Japón a la vanguardia
En medio de la definiciones, Japón decidió dar un paso al frente. Su primera ministra, Sanae Takaichi, anunció esta jornada que el país tomaría la iniciativa y liberaría petróleo de las reservas nacionales a partir del próximo lunes. Según detalló la líder nipona, el cruso que pondrán en el mercado, equivale a 15 días de las reservas del sector privado y a un mes de las reservas estatales.
La determinación Takaichi, que se adelanta a las definiciones de la AIE, se da en un contexto país que importa más del 90% del petróleo desde el Medio Oriente, y la mayor parte de este suministro transita, precisamente, por el Estrecho de Ormuz.
Japón, también se adelantó a las acciones que puede tomar el G7, grupo que integra junto a Estados Unidos, Alemania, Reino Unido, Francia, Italia y Canadá. El lunes, el orgnismo multilateral aseguró que estaban dispuestos a recurrir a las reservas de petróleo crudo, gasolina y diésel para proteger la economía mundial.
Con todos estos antecedente, hasta este momento de la jornada de miércoles, el barril de WTI sube 4,3% hasta US$ 87,03, mientras que el de Brent le sigue en las alzas con un repunte de 3,96% hasta los US$ 91,37.