La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, señaló que un conflicto prolongado en Medio Oriente podría afectar a los mercados y las economías, además de generar desafíos inesperados que obliguen a los responsables de política económica a prepararse para una “nueva normalidad”.
“Si el nuevo conflicto se prolonga, tiene un potencial claro y evidente de afectar la confianza del mercado, el crecimiento y la inflación, lo que impondría nuevas exigencias a las autoridades”, afirmó Georgieva este lunes durante un simposio en Tokio.
Agregó que podrían surgir nuevos shocks incluso después de que termine el conflicto, lo que subraya un panorama de incertidumbre persistente.
“En este nuevo entorno global, piensen en lo impensable y prepárense para ello”, añadió.
La jefa del FMI delineó parte del daño económico que podría derivarse del conflicto en curso. Señaló que un aumento de 10% en los precios de la energía que persista durante un año elevaría la inflación global en 40 puntos base y ralentizaría el crecimiento económico.
Frente a estos shocks, Georgieva instó a los responsables de política económica a invertir en instituciones sólidas y marcos de política que respalden economías resilientes y un crecimiento liderado por el sector privado en sus países.
El FMI publicará un análisis más detallado el informe World Economic Outlook que publicará en abril.