La madrugada de este miércoles tres buques fueron atacados en uno de los escenarios centrales de la guerra en curso en Medio Oriente: el estrecho de Ormuz, por donde suele transitar alrededor del 25% del suministro de crudo mundial.
“Prepárense para que el petróleo cueste US$ 200 el barril, porque su precio depende de la seguridad regional, que ustedes han desestabilizado”, sostuvo el vocero militar iraní, Ebrahim Zolfaqari.
Fue ante esta belicosa emergencia que la Agencia Internacional de Energía (AIE) decidió liberar 400 millones de barriles de sus reservas estratégicas de petróleo.
Se trata de la mayor intervención del organismo, que ha actuado previamente solo en cuatro ocasiones: antes de la Guerra del Golfo en 1991, tras el paso de los huracanes Rita y Katrina en 2005 y dos veces en el marco de la guerra en Ucrania en 2022, oportunidad en la que colocaron en el mercado un total de 182,7 millones de barriles.
“Los desafíos que enfrenta el mercado petrolero no tienen precedentes por su magnitud”, afirmó este miércoles el director ejecutivo de la AIE, Fatih Birol, en un comunicado donde también precisó que la decisión fue unánime. “Los países miembros de la AIE han respondido con una acción colectiva de emergencia de tamaño sin precedentes”, agregó.
4,5% subió este miércoles el WTI, hasta los US$ 87,25 el barril.
La agencia coordina en materia energética a los 32 Estados miembros de la OCDE, que en conjunto cuentan con más de 1.200 millones de barriles en reservas públicas de emergencia, la mayoría de ellas correspondientes a la Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos. Además, el grupo cuenta con otros 600 millones de barriles de reservas que posee la industria, por obligación gubernamental.
Aunque el organismo, con sede en París, no detalló con cuánto aportará cada uno de sus integrantes, algunos ya han hecho pública su contribución: 80 millones de barriles liberará Japón; 22,46 millones, Corea del Sur; 19,51 millones, Alemania; 13,5 millones, el Reino Unido; y 14,5 millones, Francia.
“La seguridad energética es el mandato fundacional de la AIE, y me complace que sus miembros muestren una fuerte solidaridad al tomar medidas decisivas conjuntamente”, señaló Birol.
“El factor crítico sigue siendo la guerra”
Pese a la contundencia de la medida, el mismo líder de la AIE subrayó: “Para ser claros, lo más importante para restablecer la estabilidad de los flujos de petróleo y gas es la reanudación del tránsito por el estrecho de Ormuz”.
Analistas de mercado son aún más drásticos cuando ponderan la intervención de la AIE en el contexto de una guerra que pone en jaque las exportaciones de petróleo del Golfo Pérsico, que Goldman Sachs calcula en 15,4 millones de barriles diarios.
“No parece que el mercado petrolero piense que la ‘mayor liberación de reservas estratégicas de la historia’ ayudará mucho contra la crisis actual”, dijo en una nota a sus clientes el analista de commodities del banco suizo SEB, Bjarne Schieldrop.
400 millones de barriles liberará la AIE. con 80 millones, japón haría el mayor aporte.
“No hay ninguna respuesta política que pueda detener este ascenso del crudo, ninguna”, dijo el miércoles a Bloomberg el director de estrategia de Energy Pathways en Carlyle Group, Jeff Currie.
El experto relató que los barcos están en los lugares equivocados, se han cancelado las pólizas de seguro de esos barcos y se ha paralizado la producción en lugares como Arabia Saudita, Irak y Emiratos Árabes Unidos. “El daño tardará meses en repararse”, recalcó Currie.
Por más grandilocuente que sea el comunicado de la AIE, equivale a “parche curita”, señaló por su parte el analista de petróleo en Sparta (plataforma de trading intelligence), Neil Crosby. “Gran parte de la industria siempre descartó este escenario. Si llegáramos a una guerra con Irán, la Armada de EEUU se aseguraría de que Ormuz no permaneciera cerrado. Y entonces llegamos a ese punto, y está cerrado... Es un completo desastre”, agregó.
Menos catastrófica, aunque igualmente preocupada, se manifestó Sasha Foss, analista del mercado energético de Marex. “Realmente creemos que el factor crítico sigue siendo la duración de la guerra, por lo que estas publicaciones de las reservas de la AIE realmente nos dan unos días de ventaja, pero en realidad, todo depende de la apertura del estrecho de Ormuz”, indicó en entrevista con CNBC.
“Este conflicto debe terminar antes de que termine la semana. De lo contrario, los precios del petróleo volverán a subir por encima de los US$ 100”, vaticinó la experta.
“No queda nada que atacar”
Por su parte, el Presidente de EEUU, Donald Trump, reiteró su confianza en que el conflicto terminará pronto. “Prácticamente no queda nada que atacar en Irán”, indicó este miércoles. Eso sí, se negó a dar nociones específicas sobre cuándo acabarán las hostilidades: “La guerra terminará cuando yo quiera”, señaló.
Con todos esos elementos sobre la mesa, el barril de Brent cerró la jornada con un alza de 4,76% hasta los US$ 91,98, mientras que el de WTI avanzó 4,55% hasta US$ 87,25.