Una sorpresiva noticia recibió este miércoles el mercado: el Banco Central volvió a incorporar oro en sus reservas internacionales por primera vez en este siglo.
El Consejo del instituto emisor autorizó compras por más de US$ 1.000 millones en febrero, según la información disponible en su Base de Datos Estadísticos (BDE). El mes previo, los activos de reserva en oro monetario totalizaban apenas US$ 42 millones.
Con lo ocurrido el mes pasado, el balance del ente autónomo registraba al cierre de dicho período US$ 1.108 millones en el metal, correspondientes al 2,2% de las reservas totales.
En la actualidad, los activos de reserva de la entidad presidida por Rosanna Costa totalizan un monto total de US$ 51.036 millones.
Consultado por Diario Financiero, el instituto emisor señaló que “en febrero de este año, el Consejo del Banco Central de Chile autorizó la compra de oro, decisión que se enmarca en evaluaciones técnicas periódicas para definir la composición de monedas e instrumentos en que se invierten las reservas internacionales”.
“La evaluación más reciente constató cambios en las correlaciones entre los activos elegibles, por lo que incorporar una porción acotada de oro contribuye a mejorar la diversificación de riesgos del portafolio”, aseguraron.
La decisión de la entidad monetaria coincide con el momento favorable que atraviesa el metal en los mercados financieros, ya que en el último año se ha convertido en el activo refugio favorito de los analistas.
“El valor estratégico del oro como activo de refugio fortalece la protección del portafolio ante escenarios de estrés financiero, en un contexto en que los episodios de incertidumbre externa se han vuelto más frecuentes y complejos”, constató el instituto emisor.

La reacción del mercado
De acuerdo con un análisis elaborado por el analista de mercados de XTB Latam, Emanoelle Santos, el Banco Central está siguiendo la tendencia de otros organismos emisores a nivel global, los que han aumentado de manera considerable sus reservas de metal en los últimos cuatro años.
Según el World Gold Council, en 2025 las compras netas de oro por parte de instituciones oficiales alcanzaron las 863 toneladas, cifra que, si bien quedó por debajo del umbral de las 1.000 toneladas registrado en cada uno de los tres años anteriores, se mantiene significativamente por encima del promedio histórico del período 2010-2021, que fue de 473 toneladas anuales, explicaron desde XTB Latam.
“Este ritmo sostenido de acumulación refleja una reorientación estratégica de los portafolios de reservas hacia activos con baja correlación frente a los instrumentos financieros tradicionales, especialmente en un contexto de mayor fragmentación geopolítica y de cuestionamiento al dólar como moneda de reserva dominante”, planteó Santos.
Y aseguró que la compra de oro realizada por el instituto emisor “responde a una lógica de diversificación técnicamente bien fundamentada”.
“El oro ha demostrado históricamente su utilidad como activo de cobertura ante episodios de estrés financiero y su baja correlación con bonos soberanos y divisas lo convierte en un complemento eficiente dentro de un portafolio de reservas”, enfatizó el analista.
Compra de dólares
Este no es el primer movimiento que hace la entidad respecto a sus reservas en el último año.
En agosto del ejercicio 2025, el Consejo acordó iniciar un programa de acumulación de reservas internacionales por hasta US$ 25 millones diarios por un plazo de tres años.
“El objetivo es cambiar la composición de las fuentes de liquidez internacional del Banco, aumentando la proporción de reservas propias”, explicaron en ese momento.
Dicho programa contempla compras por alrededor de US$ 18.500 millones en los tres años de vigencia del mismo.