La inflación en Estados Unidos cayó con fuerza a 3,5% en junio, ya que la baja en los precios del petróleo ayudó a contener el aumento de los costos para los consumidores estadounidenses tras tres meses de fuertes incrementos, lo que llevó a los operadores a reducir sus apuestas por nuevas alzas en las tasas de interés.
La cifra publicada este martes por la Oficina de Estadísticas Laborales se ubicó por debajo del 4,2% registrado en mayo y representó una caída mayor a la esperada por los economistas consultados por Bloomberg, que proyectaban una inflación de 3,8%.
En términos mensuales, la inflación cayó 0,4% respecto de mayo, el mayor descenso mensual desde el inicio de la pandemia de Covid-19, en abril de 2020.
La inflación subyacente, que excluye los volátiles precios de los alimentos y la energía, fue de 2,6%, frente al 2,9% del mes anterior.
Los rendimientos de los bonos del Tesoro retrocedieron luego de que los inversionistas apostaran a que la Reserva Federal tendría menos urgencia por elevar las tasas de interés. El rendimiento del bono del Tesoro a dos años, que refleja las expectativas sobre la política monetaria, cayó 0,1 punto porcentual, hasta 4,15%, antes de recuperar parte de ese movimiento.
Los operadores en el mercado de futuros ahora esperan que el próximo aumento de un cuarto de punto de la Fed ocurra en diciembre, cuando antes de la publicación de los datos anticipaban ese movimiento para octubre. Además, redujeron sus apuestas sobre una segunda alza de tasas el próximo año.
El dólar cayó con fuerza y perdió 0,5% frente a una canasta de las principales monedas.
La inflación ha aumentado desde que Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán en febrero, lo que desencadenó un shock global de oferta energética debido al cierre parcial del estratégico estrecho de Ormuz al tráfico marítimo.
Los precios del petróleo superaron ampliamente los US$ 100 por barril tras el estallido del conflicto, pero este mes retrocedieron hasta poco más de US$ 70 luego de que entrara en vigor un alto al fuego en el Golfo y aumentaran las exportaciones de energía a través del estrecho.
Sin embargo, el Brent volvió a superar los US$ 80 esta semana, a medida que aumentaban las tensiones y Estados Unidos e Irán amenazaban nuevamente con bloquear la vía marítima.
La última lectura de inflación se conoce mientras la Reserva Federal evalúa si elevar las tasas de interés en el corto plazo. Más tarde este martes, su presidente, Kevin Warsh, declarará ante el Congreso que el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por su sigla en inglés), encargado de definir la política monetaria del banco central, no tiene "ninguna tolerancia con una inflación persistentemente elevada".