Las ventas de vehículos de Tesla superaron con amplio margen las moderadas expectativas de Wall Street, avanzando en un mercado global de autos eléctricos de menor crecimiento.
La compañía liderada por Elon Musk entregó 480.126 vehículos en todo el mundo durante el segundo trimestre, muy por encima del promedio de las estimaciones de analistas recopiladas por Bloomberg, que apuntaban a 396.466 unidades.
Las entregas aumentaron 25% respecto del mismo período del año pasado, cuando una reacción negativa de los consumidores por el polémico trabajo de Musk en la administración de Donald Trump afectó a la marca.
Sin embargo, aunque el desempeño del segundo trimestre marcó un récord para Tesla, las entregas siguieron por debajo de las de la china BYD, que recuperó el liderazgo mundial con ventas de 557.090 vehículos totalmente eléctricos.
"Esta cifra de entregas fue mucho más sólida de lo esperado, lo que creemos que estuvo impulsado principalmente por China y Europa", señaló Garrett Nelson, analista de renta variable de CFRA Research, sobre las ventas de Tesla.
Aunque las ventas de automóviles de Tesla están mejorando, muchos inversionistas que siguen a Musk están dejando de centrarse en el negocio principal de vehículos eléctricos y poniendo la mirada en la visión del CEO de convertir la inteligencia artificial, la conducción autónoma y la robótica en importantes fuentes de ingresos a futuro.
También crecen las expectativas de que Musk pueda optar por fusionar la compañía con SpaceX, que el mes pasado realizó una oferta pública inicial (IPO) récord.
Las acciones de Tesla caen más de 5% cerca del mediodía de este jueves, borrando las ganancias iniciales. Antes de la publicación de las cifras de entregas, el papel había acumulado cuatro jornadas consecutivas de alzas, con un avance superior a 13% en ese período.
"Los resultados fueron sólidos, pero en el caso de Tesla el mercado está mirando más allá de las entregas de vehículos y preguntándose qué viene después en inteligencia artificial, autonomía y la historia de crecimiento de la compañía", afirmó Haris Khurshid, director de inversiones de Karobaar Capital LP, con sede en Chicago.
Mantener un ritmo más sólido de ventas de vehículos eléctricos será clave para Tesla, mientras adopta una estrategia de mayor gasto en inversiones de capital. La compañía planea desembolsar más de US$ 25 mil millones este año, cerca de tres veces el monto invertido el año pasado, con Musk destinando recursos a los robots humanoides Optimus y a los Cybercab autónomos, entre otras iniciativas.
El negocio de energía de Tesla también se recuperó tras un débil comienzo de año. La empresa desplegó 13,5 gigavatios-hora (GWh) de productos de almacenamiento durante el último trimestre, un alza de 53% frente a los tres primeros meses del año.
Actualmente, Tesla ofrece solo tres modelos para clientes minoristas, siendo el SUV Model Y y el sedán Model 3 los que representan prácticamente todas las ventas. La demanda por la Cybertruck ha sido decepcionante y las entregas serían aún menores de no ser por SpaceX, que ha comprado miles de estas camionetas desde fines del año pasado.
Tesla dejó de ensamblar los sedanes Model S y los SUV Model X en mayo, luego de que Musk decidiera convertir parte del espacio de la fábrica de Fremont, California, para producir los robots Optimus.
Si bien Tesla espera comenzar este año el escalamiento de la producción de los modelos Semi y Cybercab, el camión está orientado a clientes comerciales y el segundo recién está iniciando sus pruebas en vías públicas.