Santander hizo la primera financiación de proyecto de Europa y posiblemente del mundo en energías renovables. Se firmó en Galicia en 1999 y fue solo el principio. Ahora tiene un equipo de más de 200 especialistas en financiación estructurada repartidos en 15 países, ha ampliado su alcance a los clientes internacionales y a los inversionistas financieros y tienen una preferencia por las operaciones más desafiantes que lo han llevado al número uno mundial del sector.
"Nos gustan las operaciones complejas que suponen un reto, en las que hay que innovar, o que nunca se habían hecho antes", explica Benoît Felix, responsable global de Financiación Estructurada de Santander Corporate & Investment Banking (CIB).
El banco ha llegado a lo más alto en 2025, el mejor año de su historia en financiación estructurada, un negocio que se basa en encontrar, movilizar y prestar miles de millones para poner en marcha grandes proyectos energéticos, de infraestructuras o inmobiliarios.
En cabeza
Santander lidera casi todos los ránkings y especialmente los más relevantes del informe anual de Infralogic, la firma de análisis dependiente de Dealogic que constituye el principal árbitro del sector. Pero el logro clave para banco es la clasificación mundial de asesores, un papel desde el que diseña la mejor estructura para una operación y busca a los prestamistas.
Con un volumen atribuido que roza los 30.600 millones de euros y con 67 transacciones en 2025, ningún otro banco ha conseguido más mandatos en todo el mundo para armar las financiaciones complejas que requieren los proyectos de infraestructuras y energía. También es el mayor prestamista global en estas operaciones, en las que ha comprometido 24.133 millones.
“Nuestro primer puesto en el ranking de asesores financieros es una demostración del cambio de modelo que está buscando el banco”, explica Felix. “Actuar de asesor no es una garantía de que el banco vaya a ser también prestamista, aunque sucede en muchas operaciones. Nosotros vamos a buscar la mejor estructura y la mejor operación para el cliente”, añade.
El oro mundial era el primer objetivo del banco liderado por Ana Botín. El segundo es conservarlo. El banco tiene para eso una estructura dividida en cinco verticales que abarcan todo tipo de financiamiento estructurado, desde las megaobras de ingeniería hasta los centros de datos (aunque solo de los gigantes tecnológicos), pasando por el real estate y el crédito estructurado a fondos y a clientes corporativos.
Contacto directo
El equipo está repartido en 15 países de Europa, América y Asia, con España, Reino Unido, Estados Unidos y Brasil como plazas fuertes. Eso les permite tener un contacto directo con los clientes y disponer de una red internacional con presencia en los principales centros financieros del mundo.
“Tenemos una ventaja competitiva por la combinación de nuestra experiencia sectorial global y presencia local. Hay bancos que hacen operaciones en Latinoamérica desde Estados Unidos. Nosotros tenemos equipos especializados en cada país que conocen el terreno y a los que acompañamos con expertos sectoriales desde Nueva York, São Paulo, Londres o Madrid”, detalla el banquero de inversión.
Los perfiles de la plantilla son variados, porque hay que conocer las obras, pero también el mundo del préstamo, los inversores y las implicaciones legales. Pero todos tienen algo en común: "En nuestro equipo queremos profesionales que pisen la tierra, que no propongan una estructura de financiación que luego los comités de riesgos de los bancos financiadores no vayan a aceptar", apunta Felix.
Todos trabajan codo a codo con los otros negocios de banca de inversión de Santander, como las fusiones y adquisiciones (M&A), la deuda y las operaciones en el mercado bursátil, y también con los expertos sectoriales del Global Industry Group (Grupo Sectorial Global).
“No somos un producto aislado”, recalca el responsable de Financiación Estructurada. “Es un elemento más de la transformación que ha hecho Santander en banca de inversión y de los frutos que está dando”.
Europa y Estados Unidos
Santander ha llegado a ser el líder mundial en 2025 después de conseguir el primer puesto en Europa y dar un salto en Estados Unidos, donde ha logrado la segunda posición tanto en el ranking de asesores como el de prestamistas, desde la sexta plaza de 2024. Las renovables han sido claves. El banco estaba fuera del ranking y ahora es el segundo.