El petróleo se desplomó casi 20% y luego recortó pérdidas ante información contradictoria sobre si la Armada de EEUU escoltó a un petrolero por el estrecho de Ormuz.
El West Texas Intermediate cayó a menos de US$ 80 por barril después de que el secretario de Energía, Chris Wright, confirmara la noticia en una publicación en redes sociales. Los precios se recuperaron desde los mínimos luego de que el mensaje en X aparentemente fuera eliminado.
Los precios del Brent y del WTI están casi 40% por encima de los niveles de inicios de 2026. El cierre del estrecho, responsable de una quinta parte de los flujos mundiales de crudo, incrementa la presión sobre los productores a medida que se prolonga la guerra con Irán.
Más temprano, el petróleo moderó sus avances después de que el director ejecutivo de la Agencia Internacional de la Energía, Fatih Birol, informara que convocó una reunión extraordinaria del grupo para evaluar las condiciones del mercado el martes.
Mientras tanto, los países del Grupo de los Siete pidieron a la agencia preparar escenarios para liberar reservas estratégicas de crudo. En conjunto, estos acontecimientos alimentaron las expectativas de que los líderes mundiales intervendrán antes de que se materialice el peor escenario de un shock de oferta.
Esta semana, el mercado petrolero ha registrado una volatilidad extrema por la guerra con Irán. El conflicto ha involucrado a más de una docena de países y ha provocado un fuerte aumento en los precios del gas natural y de productos como el diésel. La gasolina en las estaciones de servicio de EE.UU. también ha subido.
El lunes, los contratos de referencia del petróleo subieron hasta 29% tras un fin de semana marcado por noticias negativas sobre la profundización de la crisis en Medio Oriente.
Los contratos del Brent se dispararon, con altos volúmenes, hasta un máximo de casi US$120 por barril en las primeras horas de operaciones, niveles no vistos desde mediados de 2022.
Luego, el ánimo cambió de forma abrupta y obligó a los operadores a dar un giro drástico ante señales de que los líderes mundiales actuarían para estabilizar el mercado energético. Más tarde, comentarios del presidente Donald Trump de que el conflicto podría terminar pronto añadieron presión bajista. En el caso del Brent, fue la mayor caída desde un máximo intradiario hasta el cierre. Un movimiento de este tipo solo se había visto durante la pandemia de covid.