Tras varios trimestres de estabilización, la morosidad volvió a repuntar y superó los cuatro millones de personas, impulsado principalmente por jóvenes y adultos mayores, según datos de Equifax, la empresa dueña de Dicom.
Las cifras coinciden con una mayor digitalización del sistema financiero y un acceso más rápido a productos crediticios, especialmente entre personas que antes tenían poca o nula participación en el sistema formal.
En conversación con DF, el gerente general de Equifax, Santiago Parodi, sostuvo que si bien, el endeudamiento, desde el punto de vista de las inversiones que realizan las empresas y personas es positivo, la otra cara del crédito es cuando éste cae en mora.
Parodi aseguró que “hemos visto en este año un nuevo rebrote en la morosidad de los chilenos. Se ha llegado a estar por encima los guarismos del 25% en personas”.
En conjunto con la Universidad San Sebastián, Equifax desarrolla un informe de deuda morosa, el cual evidenció que, al cierre del primer trimestre de 2026, la tasa de impagos llegó a 25,2%, equivalente a 4.011.868 personas con deudas sin cancelar. Aunque el indicador se mantuvo estable respecto del trimestre previo, en doce meses anotó su mayor incremento en dos años.
En paralelo, el informe reveló que el monto total de deuda morosa alcanzó US$ 10.828 millones -equivalente al 2,93% del PIB-, mientras que la mora promedio llegó a $ 2,5 millones, con un alza real de 7,1% en 12 meses.
Parodi atribuyó parte del deterioro a factores macroeconómicos y regulatorios. “La inflación genera dificultades para que las personas y empresas puedan mantenerse al corriente con sus pagos y compromisos”, afirmó.
A ello, agregó que cambios normativos recientes habrían dificultado el contacto preventivo con personas en atraso y las gestiones de cobranza.
Jóvenes y adultos mayores
Uno de los principales focos del informe fue la evolución por rango etario. El mayor aumento anual en el número de morosos se dio entre las personas de 18 a 24 años, con un salto de 6,1% en 12 meses.
En paralelo, los mayores de 60 años fueron el único segmento que registró un aumento trimestral en el número de personas morosas.
“Los mayores rebrotes en morosidad se están dando en las puntas etarias, tanto en los 18 a 24 años como lo cercano a los 65 años”, complementó Parodi.
El ejecutivo explicó que parte de este fenómeno responde al ingreso más temprano de jóvenes al sistema financiero mediante canales digitales. “Hay mayor incorporación de jóvenes. Esto va de la mano de los medios digitales, la omnicanalidad y la nueva oferta de productos”, afirmó.
A juicio de Parodi, el problema es que la velocidad de acceso al crédito no necesariamente ha ido acompañada de educación financiera. “Hay que trabajar mucho complementando esfuerzos públicos y privados en la educación financiera, en ayudar a las personas a que conozcan su historial crediticio y vayan construyendo su identidad financiera”, señaló.
En esa línea, sostuvo que uno de los principales desafíos del sistema financiero es generar herramientas que permitan evaluar mejor a personas jóvenes que aún no cuentan con historial bancario. “Es la dificultad que hay en conocer a esa persona que viene de 18 o de 20 años”, dijo.
La banca empuja el aumento de la mora
El estudio también mostró que el deterioro reciente provino principalmente desde la banca. El número de documentos morosos en ese sector aumentó 2,7% en el trimestre y 4,9% en 12 meses.
En términos de monto, la deuda morosa bancaria subió 7,4% anual, mientras que el retail anotó un incremento de 19,1%.
El informe además evidenció diferencias por género. El número de mujeres morosas creció 1,3% en el trimestre, por encima del 0,9% registrado en hombres. La tasa de morosidad femenina alcanzó 25,9%, frente al 24,5% de los hombres.
El reporte también alertó sobre el aumento de las deudas de mayor tamaño. El número de personas con morosidades superiores a $ 3 millones creció 10,7% en 12 meses, el mayor avance entre todos los tramos analizados.