Las fintech han experimentado una expansión acelerada en Chile, transformándose en una alternativa de financiamiento.
Al cierre de 2025, un total de 259.824 empresas y personas usaron ofertas de financiamiento alternativo ofrecido por alguna fintech, tanto en Chile como seis mercados latinoamericanos, según un estudio del gremio FinteChile.
Lo anterior, representó un crecimiento de 72% en los últimos dos años, ya que en el 2023 contaban con 62.481 usuarios y en 2025 fueron 107.688.
El CRO de la fintech Simpli, Franco Cisternas, aseguró que, del total de solicitantes, “un 87% tuvo algún rechazo de financiamiento por parte de la banca”.
Según el ejecutivo, las fintech han encontrado formas alternativas de evaluación de clientes a diferencia de los bancos, donde analizan el comportamiento de los solicitantes a través de sus facturas, explicó el ejecutivo.
A la lista se sumó la eliminación de los horarios bancarios, ya que “una empresa puede acceder a un financiamiento a cualquier hora”, agregó.
Alternativas
El estudio también sostuvo que, entre 2023 y 2025, se concretaron financiamientos por $ 17 mil millones, correspondiente a las 11 empresas fintech que participaron en el proceso.
El monto anterior es equivalente al 1,9% del PIB chileno. En detalle, en 2025, el total alcanzó los $ 6 mil millones.
El portafolio contempló factoring, garantías técnicas, créditos con garantía, crowdfunding, leasing y créditos en cuotas.
Entre las diferentes opciones, el factoring digital -soluciones que permiten anticipar el pago de facturas mediante plataformas online- se consolidó como la herramienta predominante entre los solicitantes, concentrando el 92% de las operaciones.
Esta alternativa lideró porque “te otorga liquidez casi instantánea. Hoy, vemos empresas que pueden cursar operaciones en 20 minutos”, aseguró Cisternas.
Por detrás le sigue el modelo de garantías técnicas con un 6,4% del total, que permite respaldar el cumplimiento de un contrato u obligación, dejando una garantía a favor de un tercero.
El ejecutivo agregó que el ticket promedio de la industria es más bajo en comparación a la banca, ronda entre los $ 15 millones y $ 30 millones, y son empresas de todos los tamaños quienes lo solicitan, siendo el mayor porcentaje pequeñas y medianas.