Todo el mundo corrió a la deuda en pesos a medida que el Banco Central cosechó frutos en su campaña de control inflacionario. Pero ahora los entusiastas de la renta fija podrían encontrar una oportunidad en los bonos indexados a la inflación.
La tasas de interés en UF han subido en el último tiempo, lo que tiene como contracara una caída del rendimiento en pesos, y es fruto de una revisión a la baja en las expectativas inflacionarias. En otras palabras, al instrumento indexado se le exige más rendimiento, para compensar el menor nivel de precios esperado.
"Se están generando niveles de entrada atractivos en este momento. Aunque ha bajado la inflación, de todas maneras la inversión en UF se ve mejor que en pesos. Desde el segundo trimestre de 2025 tenemos recomendado aumentar la ponderación en renta fija chilena en los portafolios, y en el cuarto trimestre empezamos a alargar la duración, yendo hacia fondos en UF con duraciones de hasta cinco o seis años", dijo a DF la economista sénior de AICapital, Cynthia Kirby.
“Vemos que hay más oportunidades en UF, principalmente porque el Banco Central durante los primeros seis meses del año va a estar, según los futuros de inflación, absolutamente en la meta, e incluso por debajo. Eso es por una razón bien simple: van saliendo inflaciones más altas y van entrando más bajas", comentó el gerente de Renta Fija y Monedas de Vantrust Capital, Juan Pablo Iturriaga.
El ejecutivo sostuvo que cuando se compra un instrumento en UF, en cierta formas se compra un futuro de inflación y un seguro, y destacó el hecho de que la inflación ronda 3% entre 12 y 24 meses según los futuros que transa el mercado, pero los instrumentos de renta fija están cotizando por debajo.
"Algo positivo es que los activos indexados a la inflación funcionan como un resguardo en caso de que la inflación sea más alta de lo que el mercado tiene incorporado en los precios. Si esto pasa, vas a devengar más. En contrapartida, si la inflación es menor y vemos que llega incluso a 2,3% o 2,4%, el Central podría recortar la Tasa de Política Monetaria (TPM) más de lo que el mercado tiene incorporado, y ese es un gatillante muy importante para la renta fija local", explicó el portfolio manager de MBI Inversiones, Ramón Domínguez.
Revelación de viernes
La tesis podría fortalecerse este viernes, cuando se publique el IPC de enero. Los precios al consumidor habrían subido 0,4% el pasado mes, y para los dos meses siguientes, se verían alzas de 0,2% y 0,4%, respectivamente, según operadores financieros encuestados por el Central.
Aún con estas lecturas positivas de inflación, hay un relativo consenso sobre la idea de que el ente rector seguiría rebajando la TPM. De hecho, el mercado espera ver tan pronto como en marzo el próximo recorte, para llevar la TPM a 4,25%, según el modelo de Bloomberg en base a las tasas swap.
Según Kirby, "sería excelente que tengamos otras dos bajas de tasas adicionales, porque tampoco quedaríamos con una tasa tan baja. Hay que pensar que con dos bajas adicionales de 25 puntos base, la TPM quedaría en 4%. Entonces sería una tasa igualmente muy competitiva. Incluso, perfectamente podríamos llegar a una tasa de 3,75% y seguiría siendo competitiva".
"Este miércoles se publicó la minuta de la última Reunión de Política Monetaria, y lo que deja claro es que nadie está tan convencido de que la tasa no debería recortarse. Creo que en el tercer trimestre, cuando la inflación vaya convergiendo a niveles de entre 2,2% y 2,4% en 12 meses, el Central llevaría la TPM a 4%, y eso sería positivo para la renta fija local de manera transversal", coincidió Domínguez.
Telón de fondo
A todo esto se suma la posibilidad de que se aceleren las colocaciones, tras los "brotes verdes" del año pasado, después de que estas habían estado más bien deprimidas. Kirby sostuvo que "hay papeles con rendimientos y plazos atractivos, entonces se vuelve a abrir un mercado más positivo para la renta fija". Hace poco el grupo Saesa concretó la primera megacolocación de 2026 en suelo nacional.
El contexto internacional ha favorecido una rotación desde los mercados desarrollados hacia América Latina, haciendo que los inversionistas extranjeros entren en masa a los bonos de Hacienda. En 2025 los "gringos" registraron un flujo comprador de US$ 7 mil millones, y con ello su posición en deuda soberana chilena quedó en históricos US$ 14.800 millones.
También Chile ha atraído flujos por las expectativas de que la administración de José Antonio Kast logre mover las perillas para reducir la oferta de papeles. Si bien no se prevé que el mandatario electo logre cumplir con el recorte fiscal de US$ 6 mil millones en 18 meses, la renta fija celebraría algo como el recorte de US$ 3 mil millones que, según economistas, sería necesario para estabilizar las finanzas públicas.
"Lo relevante es que hay que revisar los ingresos fiscales estructurales, porque este año nuevamente el déficit fue mayor a lo que se estimaba inicialmente. Por lo tanto, un nuevo Gobierno tiene que ver eso y ser más eficiente en la estructura de costos, y creo que ambas cosas serán muy positivas y bien recibidas por el mercado", afirmó Domínguez.
Asimismo, los flujos previstos gracias a la reforma de pensiones, que contempla un aumento gradual de las cotizaciones, igualmente ayudarían a la renta fija, en momentos en que ya se destaca el hecho de que las AFP han vuelto a participar de forma más significativa en las subastas, junto con otros institucionales relevantes, como son las compañías de seguros y los fondos mutuos.