Ucrania y Rusia acordaron intercambiar prisioneros mientras las partes en conflicto avanzan con negociaciones tripartitas, de las que también participa Estados Unidos, en Abu Dabi.
Ambas partes acordaron intercambiar 314 prisioneros en el primer proceso de este tipo en cinco meses, según detalló este jueves Steve Witkoff, el representante de la Casa Blanca en la mesa negociadora.
“Este resultado se logró mediante conversaciones de paz detalladas y productivas”, declaró Witkoff, quien estuvo acompañado en los Emiratos Árabes Unidos por Jared Kushner, el yerno del Presidente estadounidense Donald Trump. “Si bien aún queda mucho trabajo por hacer, pasos como este demuestran que la colaboración diplomática sostenida está dando resultados tangibles e impulsando los esfuerzos para poner fin a la guerra en Ucrania”.
La bilateral de Moscú y Washington
Paralelamente, el diálogo bilateral entre Rusia y EEUU permitió reiniciar los contactos militares de alto nivel que ambas naciones suspendieron poco después de la invasión de Ucrania, es decir, hace casi cuatro años.
“Mantener el diálogo entre ejércitos es un factor importante para la estabilidad y la paz global, que solo se puede lograr mediante la fuerza, y proporciona un medio para una mayor transparencia y desescalada”, afirmó el Comando Europeo de EEUU en un comunicado.
El general Alexus Grynkewich, comandante del Comando Europeo de EE UU, participó en las conversaciones con altos mandos militares rusos y ucranianos. En su calidad de Comandante Supremo Aliado de la OTAN en Europa, Grynkewich tiene la autoridad para mantener un diálogo intermilitar con el general Valery Gerasimov, jefe del Estado Mayor ruso, “para evitar errores de cálculo y proporcionar un medio que evite una escalada involuntaria por ambas partes”, según el comunicado.
Por su parte, Rusia está dispuesta a dialogar con EEUU sobre el nuevo Tratado START sobre fuerzas nucleares estratégicas si Washington ofrece respuestas constructivas a la propuesta de Moscú de ampliar las restricciones, según el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov.
La mejora de las comunicaciones entre militares es significativa dado el vencimiento, también el jueves, del Nuevo START, el último gran acuerdo de control de armas entre Estados Unidos y Rusia. Este pacto limitó el tamaño de los arsenales nucleares rusos y estadounidenses y permitió inspecciones e intercambios de información.
Su desaparición ha dejado a Moscú y Washington sin un marco para regular sus reservas estratégicas por primera vez desde la Guerra Fría.