Fuertes compras de dólares volvieron a surgir en Chile e impulsaron el precio arriba de $ 870 en la sesión de este viernes, ya que a las preocupaciones sobre la Inteligencia Artificial (IA) se sumaron un repunte de tensión geopolítica, precios al productor sobre lo esperado en Estados Unidos y malos datos económicos también a nivel local.
El dólar-peso escaló $ 6,6 hasta los $ 873,4 al cierre. En sólo dos días la paridad ha subido $ 16, alza que de todas formas no alcanzó a compensar las caídas previas de febrero en el compilado de puntas vendedoras de Bloomberg, donde por un estrecho margen logró encadenar un séptimo mes a la baja.
Aversión al riesgo
Casi todas las divisas emergentes se depreciaron frente al dólar, aunque una buena parte comenzó a dar la revancha a mitad de sesión, pero el peso chileno se mantuvo como la de peor desempeño.
Wall Street tuvo una nueva jornada de pérdidas, donde la demanda se volcó hacia los bonos del Tesoro, haciendo que el rendimiento a 10 años pierda la marca de 4%. También hacia los metales preciosos, especialmente la plata, y "monedas duras" distintas al dólar, como el euro y el franco suizo, haciendo que el dollar index retroceda 0,2%.
"Hay varios temas dando vuelta detrás de este flight to quality (huida hacia activos más seguros). Además del factor IA, sigue habiendo ruidos en el mercado de deuda privada en EEUU, junto con el aumento de la incertidumbre por los aranceles de Trump y mayores riesgos geopolíticos", dijo a DF el gerente de negocios de MBI Inversiones, Fernando Montalva.
El petróleo Brent repuntó a niveles de US$ 73 por barril, después de que medios estatales de Irán dijeran que el país no permitirá salidas de uranio enriquecido, tensando las conversaciones nucleares con Washington a medida que se acerca el plazo límite fijado por Donald Trump (primera semana de marzo). Las embajadas de EEUU en Medio Oriente pidieron a su personal que prepare medidas de seguridad durante el fin de semana.
Las novedades sobre la inflación no ayudaron: el Índice de Precios al Productor (IPP) sorprendió al alza en dos décimas, al subir 0,5% mensual en la lectura de enero. Más aún fue la sorpresa en la serie subyacente (sin alimentos y energía), que se disparó 0,8%, cinco décimas sobre lo previsto.
Flancos internos
En el caso de Chile, también cayó mal la sorpresa al alza en la tasa de desempleo del trimestre móvil noviembre-enero, junto con las débiles cifras sectoriales del comienzo de año que auguran un Imacec más débil la próxima semana.
Enrique Díaz, economista jefe de Ebury, sostuvo que "a corto plazo probablemente el debilitamiento del peso sea una respuesta al mal dato de desempleo, pero este continúa estable entre 8% y 9%, y pensamos que no será un factor crítico a medio plazo". También reparó en "una divergencia reciente entre el precio del cobre y el peso que no pensamos se vaya a mantener".
El cobre Comex subía 0,5% a US$ 6,04 por libra -había llegado hasta los US$ 6,14-, luego de que el Politburó del Partido Comunista de China se reuniera este viernes para discutir los lineamientos de su plan quinquenal, donde se hizo hincapié en "seguir expandiendo la demanda interna".
"Si miramos los desempeños en el curso de 2026, vemos que el peso chileno ha estado bastante en línea con sus pares de la región, pero hoy sí tiene un peor desempeño que las comparables, y probablemente sea por los datos que conocimos esta mañana en Chile", comentó Montalva.
Díaz estimó que el peso chileno se recuperaría en relación al peso mexicano y el real brasileño en lo que queda de año. "En nuestra opinion, la apreciación de las divisas latinoamericanas ha tenido mucho que ver con el carry trade, en que los inversores buscan fuertes diferenciales de tipos de interés. Los tipos chilenos están en niveles relativamente bajos, y por eso va un poco por detrás", explicó el economista.