Fuertes liquidaciones de viernes y un febrero en rojo es lo que tuvieron las acciones chilenas. Algo en línea con Wall Street, pues las preocupaciones en torno a la Inteligencia Artificial (IA) no han dejado de atormentar a los inversionistas de la principal bolsa global. A esto se sumaron malas noticias inflacionarias y un repunte de tensión geopolítica.
El S&P IPSA cayó 1,6% a 10.877,74 puntos, profundizando el descenso de la víspera. Cencosud (-6%), Cenco Malls (-5,2%) e Itaú (-4,6%) sufrieron las mayores caídas, seguidos de cerca por Bci (-2,8%), Banco de Chile (-2,7%) y Santander (-2,6%) en un mal día para la banca.
Con esto, el IPSA borró casi toda la ganancia previa de la semana, y así terminó febrero con un descenso de 4,8%. Fue su peor desempeño mensual desde octubre de 2023 y el quiebre de seis meses consecutivos de ganancias, así como el peor febrero desde 2020.
"El rebalanceo de índices de MSCI está generando ajustes en los portafolios, y mientras las acciones afuera se están viendo presionadas, con el desempeño que tenemos en el curso del año, surgen tomas de utilidades en Chile", dijo a DF el gerente general de BTG Pactual Corredores de Bolsa, Hugo Rubio.
Descartó que haya habido un efecto adicional por el salto del desempleo y débiles cifras sectoriales a nivel local, pues "ahora estamos jugando más bien a expectativas sobre lo que viene en marzo", puntualizó.
Las acciones chilenas sumaron casi $ 640 mil millones de monto transado a causa del rebalanceo, entre los que destacaron los $ 266 mil millones transados en acciones de Enel Américas (1,3%).
Llueve sobre mojado
Al cierre de la Bolsa de Nueva York, el Dow Jones cayó 1,1%, el Nasdaq bajó 0,9% y el S&P 500 disminuyó 0,4%. A nivel mensual, el S&P perdió 0,9%, y quedó cerca de borrar todas sus ganancias acumuladas de 2026.
Wall Street y en particular Nvidia (-4,2%) venían de estar al centro de la amplia liquidación del jueves. Los sólidos resultados y previsiones del fabricante de chips no entusiasmaron a un mercado que, o bien sigue escéptico respecto del potencial de la IA, o bien teme que su adopción tenga efectos catastróficos en otras industrias, como la del software.
"Esto no se trata de fundamentos quebrados. Se trata de que el mercado intenta decidir si estamos ante una desaceleración estructural o una digestión cíclica dentro de una expansión secular de la IA. La IA no está desapareciendo. La demanda informática no está disminuyendo. Lo que está cambiando es la narrativa, y cuando la narrativa cambia, la respuesta es disparar primero y preguntar después", describió el estratega jefe de SlateStone Wealth, Kenny Polcari.
Las preocupaciones sobre una posible burbuja se vieron reforzadas luego de que Open AI -la startup detrás de ChatGPT- levantara US$ 110 mil millones a través de una ronda de financiamiento récord que la valoriza en US$ 730 mil millones.
Y CoreWeave (-18,5%), un importante operador de centros de datos de IA, se desplomó luego de informar gastos en infraestructura mayores de lo epserado, tanto en su último trimestre como en su previsión para todo 2026.
Así, fue un mal momento para recibir sorpresas inflacionarias. Pero el Índice de Precios al Productor (IPP) estadounidense subió 0,5% mensual en enero, sobre las expectativas, y más pronunciado aún fue el caso del índice subyacente (sin alimentos y energía), que se disparó 0,8% para superar en cinco décimas la estimación de consenso.
"Es la segunda vez consecutiva que se supera el informe sobre la inflación de los precios al productor, y hay muchos motivos para preocuparse. El efecto de los aranceles está empezando a notarse y, con la anulación de los aranceles de la Ley de Poderes Económicos Internacionales por parte del Tribunal Supremo, la situación podría empeorar en los próximos informes sobre el IPC", comentó el analista de mercados de Oanda, Elior Manier.
Eso no fue todo. El petróleo Brent subía 2,5% a US$ 72,5 por barril, después de que las embajadas de EEUU en Medio Oriente pidieran a su personal que prepare medidas de seguridad durante el fin de semana.
Los medios de comunicación estatales iraníes dijeron que Teherán no permitirá salidas de uranio enriquecido del país, lo que elevó las tensiones en las negociaciones nucleares con Washington en Ginebra. Esto, a poco de que comience la primera semana de marzo, fecha límite fijada por Donald Trump.
La búsqueda de alternativas a la renta variable dieron nuevo impulso al mercado de bonos del Tesoro estadounidense, donde la tasa de interés a 10 años perdió la marca de 4% y cotizaba en mínimos desde octubre de 2025.
"Los bonos vieron entradas de capital impulsadas por su condición de refugio seguro, ya que los inversionistas están preocupados por las tensiones geopolíticas en Medio Oriente y las perturbaciones provocadas por la IA en los mercados bursátiles, y se han tranquilizado en cuanto a la independencia de la Reserva Federal, tras el nombramiento de Kevin Warsh como próximo presidente de la institución", explicó el estratega de inversiones de Edward Jones, James McCann.
En Europa continental, el Euro Stoxx 50 retrocedió 0,4%, pero en Londres, el FTSE 100 subió 0,6% en un nuevo máximo histórico. Ambos cerraron febrero con fuertes subidas mensuales, de 3,2% y 6,7%, respectivamente.
Por el lado de China, el Hang Seng hongkonés ganó 1%, aunque el CSI 300 continental disminuyó 0,3%. Y en Japón, el Nikkei escaló a otro récord más. Este último fue, de hecho, el que lideró a nivel mensual, con una subida de más de 10%. Al contrario, el Hang Seng cayó 2,7%, mientras que para el CSI febrero fue un mes neutral.