El dólar partió bastante más arriba la Semana Santa, atento a los altos precios del petróleo y la falta de noticias concretas que apunten a una resolución de la crisis en Medio Oriente.
Al cierre de este lunes, el dólar-peso escaló $ 9,9 hasta los $ 933,5 en las pantallas de Bloomberg, casi en máximos del año y arriba de su media móvil de 200 días, línea que marca una tendencia más estructural. El peso chileno tuvo el peor desempeño del día en el mundo emergente, algo que ha sido habitual en esta coyuntura, por ser Chile un importador neto de energía.
La quinta semana de guerra será más corta de lo habitual en buena parte de las economías occidentales, incluyendo Chile y Estados Unidos, por el feriado de Viernes Santo.
¿Botas en tierra?
El dollar index subía 0,3%, mientras que el petróleo Brent se calmaba sobre US$ 110 el barril, aunque el crudo WTI sí avanzaba 3,5% para superar la marca de US$ 100. Los precios del cobre cotizaban planos en niveles de US$ 5,5 por libra. El dólar se fortaleció globalmente aun cuando las tasas de interés soberanas estadounidenses corrigieron de nuevo a la baja.
Trump afirmó que podría "apropiarse del petróleo de Irán" y tomar el control del centro de exportación de la isla Kharg, después de que EEUU desplegara unos 3.500 marines en un buque de asalto anfibio durante el fin de semana.
"Para Chile, esta semana llega cargada: combustibles históricamente más caros desde el jueves, un dólar que no cede, inflación encaminada al 4% en el segundo trimestre y un petróleo que no para de subir. Trump quiere el petróleo de Irán. Los mercados, por ahora, le creen", escribió la branch business director de Liberty Finance, Liza Salinas.
Según Monex, "una escalada con presencia militar sobre el terreno sigue siendo la principal preocupación a corto plazo, ya que Trump indicó durante el fin de semana que está considerando activamente esa opción. A menos que se produzca un enfriamiento repentino de las tensiones entre EEUU e Irán, vemos un margen limitado para un retroceso sostenido del dólar global en el muy corto plazo".
La noticia de que Irán calificó de "poco realista" el plan de paz de 15 puntos de Washington fue desalentadora. También el hecho de que los hutíes, una milicia yemení que cuenta con el respaldo de Teherán, hizo su primera aparición en este conflicto, con lanzamientos de misiles a Israel.
"Irán sigue restringiendo de manera efectiva el paso por el estrecho de Ormuz. En respuesta a ello, las exportaciones de crudo saudí se han desviado hacia el mar Rojo, lo que ha atraído una mayor atención hacia el cuello de botella de Bab el-Mandeb. Si los hutíes interrumpieran esta ruta -o el canal de Suez-, el riesgo de que se produzcan nuevos aumentos sustanciales en los precios del petróleo aumentaría considerablemente", planteó la analista sénior de mercados de City Index, Fiona Cincotta.
Así, las perspectivas continúan inciertas antes de que el 6 de abril expire el plazo límite fijado por Trump para un ataque a las instalaciones energéticas de Irán si es que este no reabre el estrecho de Ormuz, aunque dicho plazo es el resultado de dos postergaciones.
Trump aseguró esta mañana que EEUU está en "conversaciones serias" con "un régimen nuevo y más razonable" para poner fin a sus operaciones militares en Irán. Según posteó el mandatario en su red Truth Social, "se han logrado grandes avances", pero si no hay acuerdo y Ormuz no se reabre de inmediato, terminarán "volando y destruyendo por completo" todas sus plantas generadoras de electricidad, pozos de petróleo, la isla Kharg y posiblemente todas las plantas desalinizadoras.
En temas de política monetaria, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, dijo en una discusión moderada en Harvard que por el momento las expectativas de inflación a largo plazo están ancladas, y que el banco central sigue monitoreando atentamente los efectos que podrían derivar de la crisis en el golfo Pérsico.
La paridad dólar-peso venía de quebrar una serie de alzas semanales, pues se han ajustado varios de los movimientos que surgieron en respuesta al conflicto bélico. Con todo, al cierre del jueves la posición extranjera seguía alcanzando nuevos máximos contra el peso chileno en el mercado derivado, según datos del Banco Central.