El dólar cayó este martes, por las esperanzas de que la guerra en Medio Oriente termine relativamente pronto, tras un reporte de The Wall Street Journal señalando que Donald Trump estaría dispuesto a no condicionar la paz a una reapertura del estrecho de Ormuz.
La paridad local bajó $ 6,5 hasta los $ 927 al cierre de la sesión en las pantallas de Bloomberg, avanzando en una semana que será más corta de lo normal en Chile y buena parte del mundo occidental, por el feriado de Viernes Santo.
El dólar-peso venía de un fuerte salto que lo dejó bordeando sus últimos máximos del año, y así cerró marzo con un alza mensual de $ 53,6 que fue la mayor desde octubre de 2024.
Esto vino de la mano con un salto de 44% que no tiene precedentes en los registros de precios internacionales del petróleo. Por la dependencia de las importaciones energéticas del país, el peso chileno fue la segunda divisa con peor desempeño del mes.
Signos que motivan
Pero lo que predominó en la jornada, en particular, fue un cierto optimismo. El dollar index caía 0,6%, el cobre Comex subía 2,2% y los rendimientos del Tesoro se relajaban. En el mercado energético, el petróleo Brent retrocedía 2,5% a US$ 104,7 por barril y el contrato WTI se estabilizaba sobre los US$ 100, una zona sensible para los estadounidenses.
"Tratar de adivinar las políticas de la Casa Blanca sigue siendo una tarea arriesgada, pero este martes parece que los inversionistas están dispuestos a atender cualquier señal de distensión. Esta opinión se vio reforzada por reportes del Wall Street Journal señalando que el Presidente Trump estaría dispuesto a poner fin a la guerra sin reabrir el estrecho de Ormuz", escribió el head global de mercados de ING, Chris Turner.
Las noticias llegaron en la quinta semana de una guerra que se ha cobrado miles de vidas y causó una disrupción histórica en el suministro energético global, no sólo por el cierre del estrecho, sino también por graves daños a infraestructura energética en esta región clave.
Por su parte, el mandatario de la nación persa, Masoud Pezeshkian, reiteró que el país busca ciertos requerimientos para acordar la paz. Previamente este mes, Teherán delineó cinco puntos, entre los que se incluye un cese total de los ataques de EEUU e Israel, así como un reconocimiento internacional de la soberanía de Irán sobre el estrecho de Ormuz.
"Este tipo de configuración del mercado -especialmente el hecho de que las acciones coticen al alza mientras el índice VIX de volatilidad se mantiene cerca de máximos cíclicos- sugiere que los inversionistas consideran que sigue vigente su escenario base: una resolución de la situación con Irán en las próximas dos semanas, respetando el plazo de cuatro a seis semanas esbozado por la Casa Blanca, sin que se produzca una mayor escalada", planteearon los estrategas Shaun Osborne y Eric Theoret de Scotiabank.
Turner advirtió que "por supuesto, los iraníes siguen una estrategia completamente diferente y harán todo lo posible por mantener su máxima influencia económica manteniendo los precios de la energía lo más altos posible; de ahí el ataque contra un superpetrolero kuwaití en Dubái".
De hecho, la Guardia Revolucionaria de Irán anunció más tarde este martes que a partir de este 1 de abril tendrá como objetivo a empresas estadounidenses con presencia en la región, como represalia por los ataques de Washington.