Estados Unidos e Irán están considerando una extensión de dos semanas del alto al fuego para dar más tiempo a negociar un acuerdo de paz, según una persona familiarizada con el asunto, lo que reduce el riesgo de una reanudación de los combates pese a un enfrentamiento cada vez más intenso por el estrecho de Ormuz.
Con la tregua inicial prevista para expirar la próxima semana, los mediadores buscan conversaciones técnicas para superar los temas más controvertidos que impiden un acuerdo de más largo plazo. Entre ellos se incluyen la reapertura de la crucial vía marítima y el futuro del programa nuclear de Irán.
Las tensiones siguen siendo particularmente altas en torno a Ormuz, una vía marítima clave para el petróleo y el gas que ha estado efectivamente cerrada desde el inicio de la guerra hace casi siete semanas.
EEUU ha establecido un bloqueo naval para cortar los envíos iraníes y dijo el miércoles que 10 embarcaciones han sido obligadas a dar la vuelta. Teherán mantiene el estrecho cerrado para la mayor parte del resto del tráfico.
El enfrentamiento ha reducido el tránsito por Ormuz a un mínimo, agravando una crisis de suministro energético que amenaza con un fuerte golpe a la economía mundial.
Los combates han estado en pausa desde aproximadamente el 8 de abril, poco después de que se anunciara una tregua de dos semanas. Una ronda inicial de conversaciones de paz se llevó a cabo en Pakistán el fin de semana pasado, aunque los participantes se retiraron sin un acuerdo.
La Casa Blanca no ha “solicitado formalmente una extensión de la tregua”, dijo este miércoles la secretaria de prensa Karoline Leavitt a los periodistas, pero reconoció que “seguimos muy involucrados en estas negociaciones”.