Las negociaciones que la empresa AZA mantiene con el Grupo CAP para adquirir la Siderúrgica Huachipato en Talcahuano, han generado un optimismo en la Región del Biobío. Tras el cese de operaciones de la usina, su adquisición, estimada en US$ 400 millones, para reconvertirla en una planta de acero verde, es vista por autoridades y representantes de los sectores productivos locales como un potente aliciente para la alicaída economía regional.
"Una asociación muy virtuosa"
El seremi de Economía del Biobío y actual líder del Plan de Fortalecimiento Industrial de la región, Christian Cifuentes, calificó la potencial operación como una "asociación muy virtuosa". Desde la cartera destacó las ventajas estratégicas y ambientales de aprovechar infraestructura ya consolidada.
"Qué mejor que evitar una intervención en un terreno prístino", señaló Cifuentes, agregando que reconvertir la planta acelera los plazos de puesta en marcha. “Mientras un proyecto de esta envergadura levantado desde cero tardaría entre ocho y 10 años, esta iniciativa podría entrar en operación en aproximadamente dos años”, declaró.
En términos de inversión, las estimaciones preliminares resultan alentadoras para la región. Según las cifras que se barajan, el proyecto contemplaría cerca de US$ 120 millones destinados a la compra de activos, dejando un margen de unos US$ 280 millones enfocados directamente en la reconversión de las instalaciones.
Este volumen de inversión "va a generar empleo y todo un encadenamiento productivo de la logística, revitalizando a las maestranzas y a toda la industria local", aseguró el Seremi.
Polo industrial
En tanto, el gerente general de la CPC Biobío, Cristóbal Herrera consideró la noticia como “de máxima relevancia, ya que abre una ventana real para revitalizar un polo industrial histórico que está en el corazón de nuestra identidad productiva”. Bajo esa premisa, explicó que desde el gremio y junto a otros actores de la región, el desarrollo industrial manufacturero de la zona, ha estado impulsado el desarrollo industrial.
“Desde CPC Biobío, esperamos que todas las etapas de negociación y los procesos sigan un curso exitoso, permitiendo que este proyecto se materialice a lo antes posible en beneficio no sólo para la comuna de Talcahuano, sino que para todas las familias de nuestra región. La generación de empleo y por ende el bienestar social".
Recuperación de empleos
Uno de los puntos más críticos tras el cierre de Huachipato ha sido el futuro de sus trabajadores y la desocupación regional que ha oscilado en dos dígitos tras el cese de las operaciones del Alto Horno. Hoy el Biobío registra 9,8% de desempleo y ha estado entre las tres regiones con mayor desocupación nacional desde junio de 2025.
Cifuentes subrayó que la naturaleza manufacturera e industrial del proyecto que lideraría AZA garantizaría empleos más duraderos en comparación con iniciativas de parques eólicos o fotovoltaicos, que concentran su demanda de ocupación durante la fase de ejecución. Enfatizó además que la esperanza apunta a que la nueva operación requiera "mucha mano de obra que venía de Huachipato, que se especializó en un área y cuyo know-how era tan específico que no era fácil de reubicar".
Una proyección similar es la apuesta de CPC Biobío. En este sentido, Herrara señala que “de concretarse esta alianza tendrá un impacto muy significativo para la región: volver a encender un motor de empleo, desarrollo tecnológico y encadenamiento productivo local, pero bajo un modelo moderno y sustentable gracias a la energía eléctrica. Esto nos otorgará una tremenda competitividad internacional gracias a la producción de acero verde, posicionando a la región a la vanguardia de los mercados globales más exigentes”.
Desde la Municipalidad de Talcahuano, el alcalde Eduardo Saavedra rescató la inyección de capitales en la zona y el impacto que eso tiene para la comunidad. "Nuestra expectativa es que las distintas iniciativas que se encuentran en análisis puedan ir concretándose en el tiempo, porque cada nueva inversión representa más empleo, más actividad económica y más oportunidades para cientos de familias", destacó el edil.
"Ventanilla especial”
De concretarse la compra, la operación de AZA ocuparía alrededor de 20% de las 450 hectáreas del predio donde se emplaza la siderúrgica. Las aproximadamente 350 hectáreas restantes quedarían disponibles para continuar desarrollando el denominado "territorio de oportunidades" o "Huachipato 2.0", un hub logístico y tecnológico que ya se encuentra en fases finales de tramitación para albergar, entre otros proyectos, el centro C4I de la Universidad de Concepción.
Al respecto, el alcalde Saavedra enfatizó la vocación industrial histórica del puerto y reafirmó el compromiso del municipio para facilitar estos procesos. "Como municipalidad valoramos profundamente las señales que apuntan a la reactivación industrial de nuestra comuna y de la Región del Biobío. Más allá de iniciativas específicas que hoy puedan estar en evaluación, queremos destacar el trabajo serio, permanente y colaborativo que hemos desarrollado durante más de un año junto al Grupo CAP y sus ejecutivos", declaró el jefe comunal.
Para agilizar estos desarrollos, detalló que el municipio ha impulsado un modelo de acompañamiento para la inversión, generando una "ventanilla especial de atención que permita que los proyectos que Huachipato, CAP y sus socios estratégicos quieran desarrollar en Talcahuano encuentren en el municipio un aliado comprometido".
Actualmente, las autoridades y el sector privado están a la espera de que los antecedentes de la transacción ingresen formalmente a la Comisión para el Mercado Financiero (CMF) y a la Fiscalía Nacional Económica (FNE) para consolidar la operación.