Desde una pequeña operación casi artesanal, cargando extintores con un embudo y un jarro, hasta convertirse en la principal empresa de servicios integrales de prevención contra incendios en Chile.
Esa es, en síntesis, la historia de Wilug, compañía fundada en Coquimbo a fines de los años '80 por el prevencionista de riesgos Luis González y su familia, y que hoy opera en distintos puntos del país, con fuerte presencia en la gran minería, el retail y proyectos industriales de gran escala.
Ahora, cuando la empresa ya cruzó las fronteras y tiene planes para seguir avanzando en su proceso de internacionalización, González analiza junto a DF Regiones los próximos pasos de la firma. “La idea es avanzar en Latinoamérica, principalmente donde haya minería u operaciones que requieran sistemas de prevención contra incendios”.
- ¿Cómo era ese trabajo en los primeros años?
- Era muy artesanal. Nosotros cargábamos los extintores echando el polvo químico seco en un jarrito y con un embudo. Entonces dije, esto no puede ser, hay que buscar alguna fórmula distinta. Encontramos en Alemania una máquina que hacía ese trabajo automáticamente. Al año y medio, con ayuda del Banco del Estado, trajimos la primera máquina. En ese tiempo, la que trajimos nosotros era la número cinco en Chile; todo lo demás era artesanal. Ahí empezamos a diferenciarnos.
- ¿Qué otras innovaciones fueron clave en esa etapa inicial?
- Yo hacía capacitaciones a los clientes sobre cómo usar los extintores y les entregaba un formato con la ubicación y la fecha de la próxima mantención. Once meses después los llamábamos para avisarles que se les vencían los extintores. Eso nos permitió ir ganando mercado, porque los demás no se preocupaban de eso. También creamos un taller rodante, compramos un camión y lo adaptamos para hacer mantenciones en terreno, por ejemplo en supermercados o pesqueras. Íbamos con nuestro taller móvil y hacíamos todo en el lugar del cliente.
- ¿Cuándo comienza la profesionalización más formal de la empresa?
- Cuando aparecen las normas ISO. Ahí decidimos modernizar la empresa, darle un tono más profesional. Partimos con la ISO de calidad, después seguridad y salud, y luego medio ambiente. Eso nos permitió destacarnos en la Cuarta Región y empezar a tomar más mercado. Las autoridades también nos empezaron a mirar distinto por las innovaciones que estábamos aplicando.
- A partir de 2010 dieron el salto al negocio minero. ¿Cómo fue ese ingreso?
- Partimos primero en El Indio, acá cerca en la Cuarta Región, después en Los Pelambres. Hoy tenemos 18 empresas mineras en las que hacemos mantención de sistemas contra incendios. Eso nos obligó a dar otro salto, que fue profesionalizar aún más la empresa.
- ¿Cómo es la operación actual?
- Hoy estamos con contratos con mineras y retailers como Sodimac, Falabella y Mall Plaza. Tenemos una empresa en Estados Unidos, en Orlando, que nos ayuda a comprar insumos, porque la minería trabaja con normas americanas, la NFPA. Los sistemas contra incendios son en su mayoría productos estadounidenses, por lo tanto nos convenía tener presencia allá. También estamos incursionando en ese mercado, con algunos contratos pequeños por ahora.
- ¿Cuántas personas trabajan hoy en Wilug?
- Estamos llegando a las 600 personas. Teníamos 520 y con nuevos contratos, sumamos cerca de 40 más.
- ¿Dónde tienen presencia en Chile y fuera del país?
- En Chile estamos en Antofagasta, Iquique, Copiapó, Coquimbo y Santiago. Fuera, tenemos operaciones en Estados Unidos, una sucursal en Perú y estamos mirando México y República Dominicana. La idea es avanzar en Latinoamérica, principalmente donde haya minería u operaciones que requieran sistemas de prevención contra incendios.
- Hablemos de cifras. ¿Cuánto factura hoy la empresa?
- No me gusta mucho hablar de lucas, pero estamos en torno a los US$ 30 millones anuales. Y las proyecciones son crecer al menos un 30%.
- ¿Es posible crecer desde regiones en Chile?
- Sí, cuesta más, pero es posible. Yo siempre digo que no sólo en Santiago hay talento. Desde regiones también se pueden crear empresas grandes, con perseverancia, trabajo 24/7 y sin miedo a equivocarse. Eso es lo que tratamos de transmitir hoy a otros emprendedores de región.